El nuevo presidente pide a su rival que no recurra los resultados de las elecciones en Sierra Leona

Julius Maada Bio toma posesión como presidente de Sierra Leona
REUTERS / OLIVIA ACLAND
Publicado 05/04/2018 23:54:57CET

FREETOWN, 5 Abr. (Reuters/EP) -

El nuevo presidente de Sierra Leona, Julius Maada Bio, ha pedido este jueves a su rival en las elecciones que no recurra ante los tribunales los resultados y ha desvelado que podría ofrecerle un cargo en el Gobierno.

Maada Bio fue declarado vencedor de las elecciones a última hora del miércoles con un 51,81 por ciento de los votos y juró su cargo horas después, mientras que el oficialista Samura Kamara, que se hizo con el 48,19 por ciento de los apoyos, denunció irregularidades.

"Le animo a que no siga ese camino", ha dicho Maada Bio en una entrevista a la agencia británica de noticias Reuters. "(Kamara) Es un recurso. Tiene experiencia. Creo que podemos poner a los que trabajan junto al resto para garantizar que Sierra Leona es un lugar mejor", ha agregado.

A pesar de su victoria en las presidenciales, el partido de Maada Bio, el Partido Popular de Sierra Leona (SLPP) ha obtenido únicamente 47 de los 132 escaños del Parlamento, mientras que el Congreso de Todo el Pueblo (APC) de Kamara ha logrado 67 representantes.

"Ciertamente hay limitaciones institucionales que no me van a dejar hacer las cosas que quiero hacer", ha subrayado el nuevo mandatario. "Esto no es un Gobierno militar y reconozco y acepto estas limitaciones", ha explicado.

Por otra parte, ha señalado que intentará que el país sea menos dependiente de los recursos naturales e invertir en "capital humano". "Si le pregunta a un sierraleonés '¿Qué tenemos?', hablan de diamantes y oro. Nunca los han visto, nunca se han beneficiado de ello", ha lamentado.

"Tenemos que ser, como Estado, responsables de asegurar que aquellos que no pueden permitírselo al menos puedan tener una educación básica", ha remachado Maada Bio.

Maada Bio, que estuvo durante un breve periodo al frente del país en 1996 como jefe de una junta militar, releva en el cargo a Ernest Bai Koroma, que no podía optar a la reelección porque la legislación no lo permite.

El proceso electoral, que se desarrolló de manera pacífica, ha llegado como un alivio para un país con siete millones de habitantes que en los años 90 sufrió una brutal guerra civil impulsada el comercio de diamantes y marcada por el uso de niños soldado y por las amputaciones de extremidades a civiles.