El nuevo primer ministro de Etiopía se compromete a atender las quejas de los oromo

Abiy Ahmed, nuevo primer ministro, en el Parlamento
REUTERS / TIKSA NEGERI
Publicado 11/04/2018 15:58:35CET

AMBO (ETIOPÍA), 11 Abr. (Reuters/EP) -

El nuevo primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ha prometido este miércoles abordar las quejas en su región natal, Oromía, epicentro de violentas protestas que amenazaron el control de la coalición gobernante en el segundo país más poblado de África.

Ahmed tomó posesión el pasado 2 de abril después de que su predecesor, Hailemariam Desalegn, renunciara en febrero, poniendo de manifiesto divisiones en el gobernante Frente Revolucionario Democrático del Pueblo Etíope (EPRDF), en el poder desde 1991, por la rapidez con la que debían acometerse las reformas.

El antiguo oficial del Ejército de 42 años se enfrenta al reto de aplacar los ánimos de los jóvenes oromo, grupo étnico al que él mismo pertenece y que es el mayor de Etiopía, que se quejan de que están política y económicamente marginados.

Abiy ha sido recibido por miles de residentes, algunos de los cuales portaban su retrato, a su llegada este miércoles a Ambo, una localidad en el corazón de las protestas y los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad desde 2015.

Las protestas comenzaron en oposición a un plan de desarrollo para Adís Abeba que sus detractores dijeron que supondría expropiar tierras a agricultores en la provincia de Oromía, que rodea la capital. Posteriormente, los manifestantes comenzaron a protestas por sus derechos políticos. Cientos de personas murieron en los enfrentamientos entre 2015 y 2017.

"Habéis expresado vuestras quejas y hecho demandas. Os damos nuestro inquebrantable compromiso de resolverlas", ha asegurado en un discurso. "Pero para que tengamos éxito, también necesitamos vuestro apoyo inquebrantable", ha subrayado Abiy, tras las bendiciones de los líderes tradicionales y un momento de silencio en memoria de los fallecidos.

Algunos han defendido que el nuevo primer ministro debería responder rápido a sus demandas. "Podría empezar por liberar a todos y cada uno de los prisioneros encarcelados por razones políticas y levantar el estado de emergencia", ha defendido Kumasa Fituma, un técnico de laboratorio en la universidad local, situada a 130 de la capital. "Si cumple sus promesas, confío en que habrá paz. Si no lo hace, entonces volveremos a los viejos usos (de violencia)", ha añadido.

Desde enero, el Gobierno ha puesto en libertad a miles de prisioneros, entre ellos disidentes y periodistas, en un intento por calmar los ánimos.

El viernes pasado, cerró un centro de detención en Adís Abeba conocido como 'Makelawi', donde los grupos de defensa de los Derechos Humanos han denunciado que se llevaban a cabo torturas.

Otro residente ha defendido que la localidad y la región en general necesitan inversión. "No solo protestamos por nuestros derechos", ha sostenido Gemechu Garuma, un estudiante universitario de 25 años. "La ciudad necesita carreteras y agua potable, mientras que nuestras escuelas necesitan libros y material. Tiene que cambiar eso", ha añadido.

El viaje de este miércoles ha sido el segundo del primer ministro fuera de la capital desde que prestó juramento del cargo. Durante el fin de semana, visitó la región de Somalí, donde la violencia ha desplazado a casi un millón de personas en el último año y también prometió encontrar soluciones.

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