TOKIO, 14 (EUROPA PRESS)
El presidente estadounidense, Barack Obama, y el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, se comprometieron este viernes a revitalizar las relaciones entre los dos países, y en particular a resolver la polémica sobre las bases militares norteamericanas.
Asimismo, acordaron trabajar para combatir la proliferación nuclear y en pro de un acuerdo en la cumbre de Copenhague sobre cambio climático.
En una rueda de prensa después de las conversaciones, Obama se refirió a la alianza entre Estados Unidos y Japón como los "cimientos" para la paz y la prosperidad en la región Asia-Pacífico, subrayando que ambos países son "aliados iguales".
Hatoyama, por su parte, calificó esa alianza como la "piedra angular de todo", pero manifestó que, "dados los tiempos cambiantes y el entorno global", le gustaría "profundizar la alianza y crear una nueva alianza entre Estados Unidos y Japón que sea constructiva y orientada al futuro".
Obama, en la primera parada de su primer viaje a Asia como presidente de Estados Unidos, estuvo de acuerdo. "Nuestra alianza perdurará y nuestros esfuerzos estarán centrados en revitalizar esa amistad para que sea aún más fuerte y más exitosa en responder a los desafíos del siglo XXI", precisó.
Ambos acordaron un plan para revisar su alianza durante el próximo año, con el propósito de adaptarse a un entorno marcado entre otras cosas por la creciente influencia de China, que amenaza con arrebatar a Japón el puesto de segunda economía mundial, mientras ambas naciones celebran el aniversario número 50 de su tratado de seguridad.
Las relaciones entre Estados Unidos y Japón, cuyo nuevo primer ministro llegó al poder en septiembre prometiendo una mayor independencia de Washington y acercarse más a sus vecinos asiáticos, se han visto dañadas por una polémica sobre una base militar estadounidense.
OKINAWA, "UNA CUESTIÓN DIFÍCIL"
A pesar del tono conciliador de las conversaciones, Obama dejó claro que espera que Tokio implemente el acuerdo militar de 2006 bajo el cual la base aérea estadounidense de Futenma, ubicada en una zona populosa de la isla de Okinawa, sería cerrada y sustituida por una nueva base en una parte más remota de la isla. La sustitución de Futenma es un requisito previo para la reubicación de 8.000 marines en el territorio estadounidense de Guam, dentro de un plan más amplio de reubicación de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Japón.
Hatoyama dijo antes de las elecciones que la base tenía que ser trasladada de Okinawa, alimentando las esperanzas de los habitantes de la isla, que acogen con recelo la presencia en la isla de más de la mitad de las fuerzas estadounidenses en Japón.
"Estados Unidos y Japón han establecido un grupo de trabajo de alto nivel que se centrará en la implementación del acuerdo que nuestros dos gobiernos alcanzaron al respecto de la reestructuración de las fuerzas estadounidenses en Okinawa y esperamos finalizar este trabajo rápidamente", declaró Obama.
Hatoyama, por su parte, convergió con Obama en el deseo de lograr una solución temprana, pero advirtió de que no será fácil encontrarla. "Ésta es una cuestión difícil. Pero a medida que pase el tiempo, será aún más difícil alcanzar una solución", constató Hatoyama.
PROLIFERACIÓN NUCLEAR Y CAMBIO CLIMÁTICO
Los dos líderes intentaron destacar los aspectos positivos de sus conversaciones, como los compromisos alcanzados por ambos países para combatir el cambio climático y promover un mundo libre de armas nucleares, recogidos en dos documentos conjuntos, informó la agencia japonesa Kyodo.
En los documentos, Obama y Hatoyama se comprometieron a unir sus esfuerzos para lograr un mundo sin armas nucleares instando a los Estados que las poseen a que reduzcan el papel de estas armas en sus estrategias de seguridad. En este sentido, acordaron buscar la reanudación de las conversaciones a seis con Corea del Norte sobre su programa nuclear --en las que participan Estados Unidos, Japón, las dos Coreas, China y Rusia--.
"Estados Unidos y Japón, junto a los demás miembros de las conversaciones a seis, seguirán trabajando para demostrar a Corea del Norte que hay un camino, una puerta, para que se reincorporen a la comunidad internacional", declaró Obama, prometiendo que la comunidad internacional servirá al pueblo norcoreano y reforzará su seguridad durante un largo periodo. "Tiene que atravesar esa puerta", agregó.
Asimismo, ambos plasmaron el objetivo conjunto de reducir en un 80 por ciento las emisiones de CO2 de sus países para 2050 y la intención de apoyar a las naciones "más pobres y más vulnerables" en la lucha contra el cambio climático.
AFGANISTÁN
Por otro lado, Hatoyama informó de que ha comunicado a Obama su decisión de dar 5.000 millones de dólares en ayuda civil a Afganistán, como alternativa a la misión naval japonesa en el océano Índico de suministro de combustible a las tropas de la OTAN en Afganistán, que expira en enero de 2010.
Según Kyodo, Hatoyama agradeció a Obama que haya elegido Japón como primera parada de su viaje a Asia que le llevará también a Singapur --donde asistirá a la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico--, China y Corea del Sur, en nueve días. Sin embargo, poniendo de relieve la importancia otorgada a la etapa china de la gira, Obama pasará tres días en China, donde se reunirá con el presidente Hu Jintao y con el primer ministro Wen Jiabao, en Pekín, y participará en un diálogo con jóvenes chinos en Shanghai, frente a las 24 horas de duración de la visita a Japón.
No obstante, Hatoyama, aseguró que no está preocupado por el crecimiento de China. "Es natural si consideramos el tamaño de la población china. No hay necesidad de sentirse pesimista por ello", dijo. "En su lugar soy optimista respecto a Japón. Tenemos que dirigir una economía que corresponda a nuestro tamaño", declaró en una entrevista a Channel NewsAsia.