La OCHA dice que una amnistía a los criminales de guerra podría minar la paz en Nepal

Actualizado 27/04/2013 9:27:26 CET

KATMANDÚ, 27 Abr. (Reuters/EP) -

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OCHA) ha advertido este viernes de que una amnistía a los criminales de guerra por parte del panel establecido en Nepal para investigar dichos crímenes podría minar la paz en el país.

La directora de la OCHA en Nepal, Sabina Lauber, ha apuntado que toda concesión de amnistía a aquellos que sean declarados culpables de estos crímenes negaría a las víctimas su derecho a la justicia.

"El Estado de Nepal tiene la obligación de investigar la verdad y juzgar a los responsables de graves violaciones de los Derechos Humanos", ha dicho. "La amnistía evita una verdadera paz y podría derivar en un nuevo conflicto", ha agregado.

En marzo, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, reclamó al Gobierno de Nepal que rectifique el decreto que otorga a la Comisión de la Verdad y la Reconciliación el poder para conceder la amnistía a los perpetradores de graves violaciones de los Derechos Humanos.

El acuerdo de paz de 2006 que puso fin al conflicto armado de Nepal preveía el establecimiento de una Comisión de la Verdad y la Reconciliación encargada de investigar las violaciones de Derechos Humanos cometidas durante la guerra de 1996-2006, en la que murieron al menos 13.000 personas y desaparecieron alrededor de 1.300. Pese al acuerdo, ha habido que esperar cerca de siete años para que se aprobase, la semana pasada, la primera ley relativa a la Comisión.

La Comisión también tendrá poder para llevar a cabo procesos de reconciliación sin el consentimiento de las partes implicadas. En este sentido, Pillay subrayó que el Gobierno no puede obligar a la gente a reconciliarse si no quiere hacerlo.

Nepal vivió diez años de guerra civil entre el grupo armado maoísta Ejército Popular de Liberación y las fuerzas del Estado, que concluyó en 2006 con la firma de un acuerdo de paz y con la proclamación de la República Federal, después de más de doscientos años de monarquía.

Desde entonces, el país ha vivido inmerso en una crisis política e institucional permanente, con el sucesivo fracaso de todos los intentos por poner en marcha un gobierno de consenso. Como medida de transición, el presidente del Tribunal Supremo, Jila Raj Regmi, juró la semana pasada como primer ministro interino de Nepal con la misión de convocar las próximas elecciones legislativas, previstas para el mes de junio.

Uno de los principales puntos de discordia ha sido, precisamente, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, encargada de investigar, sobre todo, los abusos del Ejército Popular de Liberación durante la guerra contra la monarquía.