La OIM alerta de que el Mediterráneo es "la frontera más mortífera del mundo" para los migrantes

Migrantes en aguas internacionales cercanas a la costa de Libia
REUTERS / DARRIN ZAMMIT LUPI
Publicado 24/11/2017 18:15:17CET

GINEBRA, 24 Nov. (Reuters/EP) -

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha advertido en un informe de que más de 33.000 inmigrantes han muerto en el mar Mediterráneo tratando de alcanzar las costas europeas durante el siglo XXI, lo que hace que esta zona sea "de lejos, la frontera más mortífera del mundo".

En el citado estudio, publicado este viernes, la OIM también ha mencionado que, tras el récord de llegadas que se produjo entre 2014 y 2016, el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía y las patrullas que vigilan las costas de Libia han logrado reducir gran parte del tránsito procedente de estas zonas.

"La cooperación con Turquía para frenar flujos irregulares se está replicando ahora con Libia, el principal país de salida de muchos inmigrantes ilegales por la ruta central. Sin embargo, un acercamiento como éste no es solo moralmente reprobable sino que también es probable que no tenga éxito, dado el contexto extremandamente negativo de gobierno, la inestabilidad y la fragmentación política en Libia", ha añadido la OIM.

El profesor del Instituto Universitario Europeo Philippe Fargues, autor del estudio, ha dicho que las cifras de inmigrantes que se indican probablemente infravaloran la actual escala de esta tragedia humanitaria. Ha sostenido igualmente que "cerrar las rutas más cortas y menos peligrosas puede abrir rutas más largas y peligrosas, incrementando así la posibilidad de morir en el mar".

En lo que va de año, alrededor de 161.000 inmigrantes y refugiados han llegado a Europa por mar y cerca de 3.000 de ellos han muerto o desaparecido. Un 75 por ciento ha llegado a tierras italianas, mientras que el resto lo ha hecho a Grecia, Chipre y España, de acuerdo con las cifras de la OIM.

Al otro lado de la frontera, el Gobierno libio reconocido por Naciones Unidas ha dicho este jueves que está investigando los informes sobre inmigrantes africanos que fueron vendidos como escalvos y ha prometido llevar a los culpables de esto a la Justicia.