Oloibiri, la primera "ciudad del petróleo" nigeriana, es hoy en día un pozo de pobreza

 

Oloibiri, la primera "ciudad del petróleo" nigeriana, es hoy en día un pozo de pobreza

Nativo de Oloibiri
AKINTUNDE AKINLEYE / REUTERS
Publicado 13/03/2016 16:54:45CET

MADRID, 13 Mar. (EDIZIONES) -

Cuando se cumplen 60 años del descubrimiento de petróleo bajo el suelo de Nigeria, Oloibiri, la primera ciudad del país en sumarse a la fiebre del oro negro, se encuentra en estado de completo abandono, con sus habitantes en el umbral de la pobreza extrema y olvidada por el Gobierno federal nigeriano.

La extracción de petróleo comenzó a mediados de los años 50 en la urbe situada en la localidad de Ogbia, en el Delta del Níger, en el este del país. Tal y como informa el diario nigeriano 'Vanguard', fue Shell, la compañía petrolera anglo-holandesa, quién inició las prospecciones en el área y convirtió a la ciudad en la primera del oeste de África en extraer crudo en cantidades óptimas para su comercialización.

Este hecho, en vez de traer riqueza y desarrollo a la ciudad y alrededores, se convirtió en una espina en el costado de los nativos de la zona. Cuando las reservas de crudo se secaron, Shell abandonó el área, bautizada como "el Congo del Este" o Bioforoama, y las comunidades que rodean a Oloibiri se vieron abocadas a una situación de fragilidad extrema.

LAGRIMAS REALES

Emago, Otuabagi, Otuogidi, Oloibiri. Todas las comunidades que se beneficiaron del "boom" del petróleo presentan hoy los mismos síntomas de una enfermedad ampliamente expandida. Una vida marina casi extinta, una industria comatosa y una contaminación galopante que se extiende desde el agua hasta la comida que los indígenas ingieren. Enfermedades infecciosas derivadas de esto, como la cólera, están ampliamente extendidas entre la población.

Los monarcas de algunas de estas comunidades han expresado reiteradamente el desastroso estado en el que se encuentra su gente. "Si hablamos de infraestructura, no tenemos nada. Sufrimos. Nuestros jóvenes sufren. Sin agua, sin electricidad, sin buenas carreteras. Nos han utilizado para extraer petróleo mientras se llevaban el progreso a otros lugares. ¿Qué hemos ganado nosotros? Nada", ha declarado el monarca de Otuabagi, Lawrence Idumesaro, conocido como Obim V.

"Llegará un día en el que no toleraremos esta injusticia y yo lideraré una revolución con mi gente. Cuanto antes suceda esto, mejor", ha sentenciado Obim V. Por su parte, su homólogo en la comunidad cercana de Otuogidi, el rey Ibobiri Nicholas, conocido como Okpini VI, tiene palabras similares para definir la situación. "No hay nada aquí para disfrutar. Nada. Estamos en el nivel cero de desarrollo", se ha lamentado.

MITOS

Sin embargo, cuando Shell llegó a la zona los residentes autóctonos los recibieron con los brazos abiertos. De hecho, en los primeros días de las prospecciones, los altos cargos de la compañía pidieron ayuda a los chamanes locales para hacer frente a un problema de otro mundo.

Cada noche, los instrumentos de extracción de crudo eran expelidos de la tierra, ralentizando la prospección. "Los hombres blancos preguntaron a los ancianos '¿Cómo solucionamos este problema?' y los ancianos respondieron 'Traed JJW Peters (whisky), una cabra y otros instrumentos para sacrificio'", narra un nativo de la zona. "'¿Eso es todo lo que hace falta?' preguntaron los hombres blancos. 'Eso es todo', respondieron los chamanes. El resto, como se dice, es historia", añade.

La zona se convirtió así en un punto de comercio y de negociación, la principal zona de intercambio en el Delta del Níger. Ahora el primer pozo petrolífero de Oloibiri está cubierto de óxido y seco desde hace décadas. Un letrero marca aún hoy la fecha de inicio de las prospecciones. Oloibiri Pozo 1, inaugurado el 1 de junio de 1956. 12.008 pies, 3.6 kilómetros de profundidad.

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