La ONU acusa al Ejército y sus aliados de matar y violar a cientos de personas en Sudán del Sur

Soldados sursudaneses en un desfile en Yuba
REUTERS / JOK SOLOMUN - Archivo
Publicado 10/07/2018 13:28:56CET

Los abusos cometidos podrían constituir crímenes de guerra por lo que Zeid pide que sus autores sean llevados ante la justicia

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

Más de 230 civiles fueron asesinados y más de 120 mujeres y niñas violadas en lo que parecen ser "ataques deliberados, despiadados y brutalmente violentos" por parte de las fuerzas de seguridad de Sudán del Sur y las fuerzas aliadas, así como jóvenes armados, en algunas zonas del estado de Unidad entre los meses de abril y mayo, según han denunciado este martes observadores de Derechos Humanos de la ONU.

En su informe, los observadores han analizado la violencia registrada tras enfrentamientos entre el Ejército y el principal grupo rebelde, el SPLA-IO que lidera el exvicepresidente Riek Machar, que desencadenó una ofensiva militar y de las fuerzas que apoyan al Gobierno entre abril y mayo en varias zonas del sur del estado de Unidad.

En concreto, los investigadores de la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos han documentado que al menos 232 civiles fueron asesinados, algunos de ellos colgados de árboles y otros quemados vivos en sus viviendas, y muchos más resultaron heridos a manos de las fuerzas gubernamentales y sus aliados, así como jóvenes armados, en localidades controladas por la oposición en Mayendit y Leer entre el 16 de abril y el 24 de mayo.

Víctimas y testigos han contado que el Ejército y las fuerzas aliadas irrumpieron en localidades a primera hora de la mañana o al amanecer, las rodearon y comenzaron a disparar contra los civiles que intentaban huir. A continuación, los asaltantes procedían a robar el ganado, saquear los hogares y quemar tanto las viviendas como las reservas de alimentos.

Por otra parte, el informe documenta también el uso de la violencia sexual como arma de guerra, con al menos 120 mujeres y niñas víctimas de violaciones o de violaciones en grupo, incluidas algunas de tan solo 4 años. Además, otras 132 mujeres y niñas fueron secuestradas.

Según los investigadores, la brutalidad de los asaltantes sugiere que su intención era matar o desplazar por la fuerza a la población, quemando sus cosechas y viviendas, castigándoles y aterrorizándoles para garantizar que no regresaran nunca.

DISPAROS POR LA ESPALDA

"Algunos de los cadáveres vistos por los observadores de Derechos Humanos en las localidades en el norte de Mayendit el 12 de mayo mostraban heridas de bala en la espalda", han denunciado en su informe. "Según la información recibida, los ancianos, enfermos y discapacitados que no podían huir fueron a menudo quemados vivos, mientras los atacantes prendían fuego a sus chozas con mecheros", han añadido.

Como resultado de esta violencia, más de 5.000 personas buscaron refugio en lugares de protección de la ONU en Leer y Bentiu, mientras que otras 8.000 están escondidas en los bosques y los pantanos y otras 18.000 buscaron refugio en Mayendit. Además, tres trabajadores humanitarios locales fueron asesinados y también se destruyeron instalaciones de ONG.

LOS RESPONSABLES DEBEN SER JUZGADOS

Así las cosas, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raaad al Husein, ha pedido al Gobierno de Salva Kiir que detenga los ataques contra civiles, inicie investigaciones y haga que los responsables rindan cuentas, incluidos aquellos que ostentan cargos de mando.

"No se debe permitir que se salgan con la suya los autores de estos actos repugnantes contra civiles indefensos, incluidos aquellos que tienen responsabilidad de mando", ha defendido en un comunicado. "Debe haber consecuencias para los hombres que presuntamente violaron en grupo a una niña de 6 años, que degollaron a ancianos, que ahorcaron a mujeres por resistirse al saqueo y que dispararon a civiles en los pantanos donde se escondían", ha reclamado.

Según Zeid, "aquellos que ordenaron y facilitaron estos horribles crímenes deben rendir cuentas. El Gobierno de Sudán del Sur y la comunidad internacional tienen la obligación de garantizar justicia". En este sentido, ha instado tanto al Ejecutivo como a la Unión Africana a avanzar rápido en la creación de un tribunal híbrido para Sudán del Sur con el fin de juzgar las graves violaciones a los Derechos Humanos cometidas en el país.

El informe, según el comunicado, documenta actos que constituyen graves violaciones y abusos del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos, lo cual podría equivaler a crímenes de guerra. Además, los investigadores han identificado a tres personas que podrían tener la mayor responsabilidad en dichos actos, una de las cuales presuntamente habría sido apartada ya de sus funciones por su presunta implicación en estas violaciones.

Sudán del Sur vive sumido en un conflicto desde diciembre de 2013 que enfrenta a las fuerzas leales al presidente Kiir con las de Machar, si bien en los últimos años han surgido otros grupos rebeldes. El presidente y su principal rival firmaron el pasado 27 de junio un acuerdo que prevé, entre otras cosas, un alto el fuego definitivo, aunque ambas partes se han acusado mutuamente de incumplirlo. Además, también han surgido problemas respecto a la formación del gobierno de unidad nacional que debe surgir de lo acordado.

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