La ONU afirma que antiguos rebeldes han usado sus cargos militares para establecer una red criminal

Actualizado 27/04/2013 9:57:02 CET

ABIYÁN, 27 Abr. (Reuters/EP) -

Expertos de Naciones Unidas han afirmado este viernes que antiguos rebeldes que ayudaron al ahora presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, a acceder al poder han usado sus nuevas posiciones en el Ejército para establecer una red criminal en el país.

En un informe, estos expertos han afirmado que los comandantes de zona de esta red son responsable de contrabando y extorsión a escala masiva en Costa de Marfil. Estos puestos están ocupados por los principales líderes de la rebelión, que han sido integrados en las Fuerzas Armadas.

"La actual administración costamarfileña ha integrado progresivamente a excomandantes de zona en el Ejército sin que estos comandantes hayan abandonado sus actividades económicas predadoras al estilo de los señores de la guerra", han dicho.

El documento asegura que la red está controlada por Ouattara Issiaka, conocido como Wattao, Hervé Touré, alias 'Vetcho', Kone Zakaria, Cherif Ousmane y Martin Kouakou Fofie. Sobre éste último pesa una prohibición de viaje y una congelación de activos por parte de la ONU desde 2006.

Costa de Marfil todavía está recuperándose de la ola de violencia que siguió a las elecciones presidenciales de noviembre de 2010 porque tanto el entonces jefe de Estado, Laurent Gbagbo, como el entonces líder opositor, Alassane Ouattara, reivindicaron su victoria.

Durante cinco meses, los partidarios de Gbgabo y Ouattara se enfrentaron en las calles de Abiyán, la principal ciudad marfileña, dejando al menos 3.000 muertos, 32 desaparecidas y 500 detenidos de forma arbitraria.

Finalmente, Gbagbo fue detenido y trasladado a La Haya en abril de 2011 para ser procesado por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por cuatro cargos de crímenes de lesa humanidad, entre ellos violaciones, asesinatos y persecuciones dirigidas contra partidarios de Ouattara.

Ouattara, considerado el legítimo ganador de las elecciones presidenciales por la comunidad internacional, fue proclamado jefe de Estado y desde entonces trata de promover la reconciliación nacional. Sin embargo, los partidarios de Gbagbo han denunciado una persecución política.