La ONU avisa de los efectos colaterales de recortar la ayuda para los refugiados en el este de África

Refugiados sursudaneses en el campo de refugiados de Bidi Bidi
REUTERS / JAMES AKENA
Publicado 17/01/2018 18:27:40CET

NAIROBI, 17 Ene. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

La reducción de las raciones de alimentos para 1,5 millones de refugiados en el este de África amenaza con provocar un incremento de la malnutrición, el absentismo escolar y la tasa de delincuencia, según ha alertado el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas.

El desvío de los fondos hacia otras crisis consideradas más prioritarias como las de Siria, Yemen o Bangladesh, ha dejado con menos asistencia a los refugiados en Kenia, Etiopía, Tanzania y Ruanda, que han visto cómo las raciones recibidas se han reducido en casi un tercio en los últimos siete meses.

"En mis 15 años en el PMA, nunca he visto que este número de refugiados, en este momento del año, sufran recortes", ha advertido un portavoz de la organización, Peter Smerdon. "Las necesidades se han disparado para todo el sistema humanitario y los donantes no pueden asumir estos aumentos", ha admitido.

Kenia, Etiopía, Tanzania y Ruanda albergan a millones de personas que han huido de la persistente sequía en el Cuerno de África o de los conflictos imperantes en Somalia y Sudán del Sur. Sin embargo, el PMA sólo ha recibido una quinta parte de los casi 360 millones de dólares (casi 300 millones de euros) requeridos para 2018.

"Si recortas las raciones para una familia de refugiados, tendrán que sacar a sus hijos de la escuela para ahorrar dinero de uniformes y libros y los enviarán a buscar comida o trabajo", ha explicado Smerdon, que teme, a largo plazo, un aumento de la desnutrición infantil y de la criminalidad.