La ONU condena el ataque perpetrado el domingo por presuntos milicianos de Boko Haram en el noreste de Nigeria

Publicado 03/04/2018 11:12:13CET

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El coordinador humanitario de Naciones Unidas en Nigeria, Yassine Gaba, ha condenado el ataque perpetrado a última hora del domingo por presuntos milicianos de la secta islamista Boko Haram en los alrededores de la localidad nigeriana de Maiduguri (noreste), que se saldó con al menos 15 muertos.

"Civiles inocentes siguen sufriendo cada día ataques directos e indiscriminados en el noreste de Nigeria, mientras explosiones interminables, asesinatos brutales, secuestros y saqueos arrancan de raíz las vidas de mujeres, niños y hombres cada día", ha dicho.

En su comunicado, ha pedido a todas las partes en conflicto "que pongan fin a la violencia y respeten la vida y la dignidad humana".

La oficina de Gaba ha señalado que al menos 120 personas han muerto y más de 210 han resultado gravemente heridas a causa de los 22 ataques perpetrados en lo que va de año en el país.

Un portavoz del Ejército, el coronel Onyema Nwachukwu, explicó el lunes que los militares se encontraron con milicianos de Boko Haram cerca de una plantación entre las localidades de Bille Shuwa y Alikaranti el domingo en torno a las 20.00 horas y que se desató un enfrentamiento con disparos y explosiones.

"Se ha confirmado que han muerto 15 personas, incluido un soldado, en el enfrentamiento, mientras que otras 83 personas han sufrido heridas de diversa consideración y están recibiendo atención médica", agregó.

Asimismo, Nwachukwu resaltó que en los enfrentamientos murieron trece milicianos, entre ellos siete que portaban explosivos.

En 2015, Boko Haram controlaba en el noreste de Nigeria una zona de territorio del tamaño de Bélgica pero las Fuerzas Armadas nigerianas, con apoyo militar de otros países lograron arrebatarle la mayor parte del territorio.

El julio de 2017, el jefe del Ejército de Nigeria, Tukur Yusuf Buratai, aseguró que la secta islamista ha sido derrotada militarmente, reconociendo sin embargo que no ha sido completamente eliminada.

El grupo --cuyo nombre oficial es Grupo en Defensa de la Tradición del Profeta para la Predicación y la Yihad-- fue fundado en 2002 por Mohamed Yusuf con un foco especial en el rechazo a la influencia occidental en el país a través de la educación.

A pesar de que en un primer momento se centró en la prédica, siete años después lanzó una serie de ataques armados contra las fuerzas de seguridad con el objetivo de fundar un Estado de corte islámico, denunciando la persecución que sufría la comunidad musulmana del norte del país a manos del gobierno central.

Yusuf fue detenido durante una ofensiva del Ejército contra el grupo a raíz de dichos ataques y ejecutado bajo custodia tras ser interrogado. Un año después, el grupo, encabezado por el que era su 'número dos', Shekau, lanzó una nueva ofensiva a gran escala que continúa a día de hoy.

El grupo juró lealtad a Estado Islámico en 2015, pero finalmente se ha escindido entre quienes siguen a Shekau, en la región del bosque de Sambisa, y quienes son fieles a Musab al Barnawi, en la región del lago Chad.