La ONU denuncia que los bombardeos aéreos en Idlib se han triplicado en septiembre

Campo de desplazados sirios en Atimah, Idlib
REUTERS / KHALIL ASHAWI
Actualizado 13/09/2018 16:35:02 CET

Naciones Unidas comparte con las principales potencias las coordenadas de casi 300 inmuebles civiles, entre ellos hospitales y escuelas

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Los bombardeos aéreos se han triplicado desde principios de septiembre en la provincia de Idlib, último bastión de los rebeldes sirios, y otras zonas cercanas a la misma, según ha denunciado la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en su último informe.

"Desde principios de septiembre se ha observado un preocupante incremento de las hostilidades en la 'zona de distensión' noroeste", ha indicado la OCHA, precisando que en comparación con todo agosto, "los datos disponibles indican un incremento por tres de los bombardeos aéreos que se han visto acompañados por una escalada significativa en los ataques de artillería".

Las zonas más afectadas por dichos bombardeos han sido la zona rural del norte de la provincia de Hama y la zona rural del sur de Idlib. Según el recuento no exhaustivo que ha conseguido hacer la ONU, solo entre el 4 y el 9 de septiembre al menos 33 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron y otras 67 resultaron heridos en bombardeos aéreos y terrestres.

En Idlib y las zonas aledañas que componen la 'zona de distensión' avalada por Rusia, Turquía e Irán viven unos 3 millones de personas, de los que 1,4 millones son desplazados llegados de otras partes de Siria. Del total, 2,1 millones necesitan asistencia humanitaria.

Como resultado de la escalada de la violencia, unas 38.300 personas se vieron desplazadas, si bien entre el lunes y el martes alrededor de 4.500 de ellas habrían regresado de forma espontánea tras remitir relativamente las hostilidades en Jisr ash Shugur y Mhambal.

Según la OCHA, que prevé que pueda haber hasta 800.000 desplazados en caso de una ofensiva militar a gran escala en Idlib, por el momento no se han registrado desplazamientos hacia las zonas bajo control gubernamental en la región, entre otras cosas porque los cuatro puntos de paso continúan cerrados.

Por otra parte, de acuerdo con el organismo de la ONU, se han producido "numerosos ataques contra infraestructura civil, incluidos hospitales y escuelas" en esta zona de Siria desde que comenzó septiembre.

Así, señala que tres hospitales de ONG han quedado fuera de servicio como resultado de los bombardeos mientras que varios centros educativos han tenido que suspender sus actividades debido al incremento de las hostilidades, incluida la caída de proyectiles en algunos de ellos.

El coordinador humanitario de la ONU para la crisis, Panos Moumtzis, ha asegurado en Ginebra que la organización ya ha compartido las coordenadas de 235 enclaves teóricamente protegidos con Rusia, Turquía y la coalición antiterrorista que lidera Estados Unidos, con el objetivo de prevenir ataques contra hospitales o escuelas, según la agencia Reuters.

La ONU está intentando evitar un asalto militar a gran escala sobre esta zona de Siria ya que considera que podría provocar una "catástrofe humanitaria", además de un "baño de sangre". La cumbre celebrada la semana pasada por los presidentes de Rusia, Turquía e Irán no consiguió ningún acuerdo para un alto el fuego en Idlib, mientras que el Gobierno sirio está decidido a recuperar el último bastión en manos de los rebeldes sirios.

Moumtzis ha asegurado que Naciones Unidas trabaja 24 horas al día para garantizar la asistencia de las cientos de miles de personas que podrían huir en las próximas semanas de Idlib. "De ninguna forma digo que estemos listos. Lo que es importante es que estamos haciendo todo lo posible para garantizar esta disposición", ha afirmado ante los periodistas.

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