La ONU denuncia el uso de la violencia sexual como arma de "limpieza étnica" contra las mujeres rohingya

Contador
Mujeres rohingya en la frontera de Bangladesh con Birmania
REUTERS / DANISH SIDDIQUI
Publicado 19/10/2017 22:12:07CET

COX BAZAR (BANGLADESH), 19 Oct. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

Naciones Unidas ha denunciado este jueves que la violencia sexual está cada vez más extendida contra las mujeres rohingya, hasta el punto de que se ha convertido en un arma de "limpieza étnica" en Birmania, según ha podido constatar en los reconocimientos médicos realizados por personal sanitario de la ONU entre los refugiados rohingya de Bangladesh.

"El Ejército de Birmania está utilizando claramente la violación como método de limpieza étnica contra los rohingya", ha afirmado Skye Wheeler, una experta en violencia sexual que ha evaluado, junto a Human Rights Watch (HRW), la situación en los campos de refugiados de la frontera bangladeshí.

"La violación y otras formas de abuso sexual se han generalizado y sistematizado, así como la brutalidad, las humillaciones y los episodios traumáticos", ha añadido Wheeler.

Nurshida, una refugiada rohingya de 18 años, ha relatado que varios soldados birmanos las llevaron a ella y a sus compañeras de clase al auditorio de su escuela para violarlas y agredirlas.

"Uno de los hombres me tiró al suelo. Empecé a gritar, pero un segundo soldado me pegó en la cara y me quitó la ropa. Estuvo todo el tiempo en silencio, no tenía nada que hacer", ha manifestado Nurshida en declaraciones a Thomson Reuters Foundation. "Todas las chicas fuimos violadas", ha asegurado.

Saba Zariv, miembro del Fondo de Población de la ONU, ha indicado que "la violación es un acto de poder que no tiene en cuenta la edad, el sexo o la etnia", atendiendo a los diversos casos de refugiadas rohingya que han denunciado brutales agresiones sexuales y otras experiencias duras a las que se vieron expuestas por parte del Ejército birmano.

Jannet, otra desplazada en Bangladesh, fue brutalmente torturada y violada en su casa de Birmania estando embarazada de nueve meses. "Varios soldados rompieron la puerta. Vieron que estaba embarazada, pero me violaron. Al final de ese día estaba desnuda, herida y mis hijos no estaban (...) Lloré y grité por ellos, pero todavía no sé donde están", ha dicho.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies