La ONU exige una compensación para los menores maltratados en Australia

Actualizado 30/07/2016 13:06:27 CET

MELBURNE (AUSTRALIA), 30 Jul. (Reuters/EP) -

La Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha instado a las autoridades australianas a satisfacer de alguna forma a los menores víctimas de abusos y maltratos en las prisiones del país tras la publicación de un vídeo que revela estas prácticas.

El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, ha ordenado una investigación tras la publicación de un vídeo en la cadena de televisión ABC que muestra a celadores gaseando con gas lacrimógeno a un grupo de adolescentes y a un menor encapuchado y semidesnudo atado a una silla.

"Estamos conmocionados por el vídeo del centro de menores Don Dale, en el Territorio del Norte", señala el comunicado de la Comisión. "Instamos a las autoridades que identifique a los responsables de esos abusos y que rindan cuentas por estos actos (...). Debe haber una compensación", añade.

Además, la Comisión pide al Gobierno australiano que ratifique el Protocolo Voluntario de la Convención Contra la Tortura, que habilitaría las inspecciones independientes y regulares en los centros de detención.

Turnbull hasta el momento ha ordenado la creación de una Comsión Real con amplias competencias para investigar los casos de abusos y maltratos, aunque sólo en centros de detención de menores del Territorio del Norte.

Además en cuestión de horas fue destituido el secretario de Estado de correccionales del Territorio del Norte y desde el miércoles está prohibido encapuchar y atar a los menores.

El relator especial sobre tortura de la ONU, Juan Méndez, ha señalado que la utilización de capuchas, gas lacrimógeno y ataduras contra los menores aborígenes podría suponer un incumplimiento del tratado de la ONU que prohíbe la tortura.

El caso ha sacado a la luz el debate sobre la alta proporción de jóvenes aborígenes bajo custodia y los líderes indígenas han pedido a los políticos un enfoque más amplio sobre la cuestión aborigen. Los aborígenes son apenas 700.000, el 3 por ciento de la población de Australia, pero suponen el 27 por ciento de la población carcelaria y el 94 por ciento de los internos en centros de menores del Territorio del Norte.