El Ejército israelí abandona Nablús tras tres días de operaciones

 

El Ejército israelí abandona Nablús tras tres días de operaciones

Actualizado 05/01/2008 19:40:53 CET

JERUSALÉN, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las fuerzas militares israelíes salieron en la tarde de hoy de la ciudad cisjordana de Hebrón tras tres días de intensas operaciones contra las milicias palestinas. En total fueron detenidos una veintena de sospechosos buscados, se descubrió un alijo de armas y un laboratorio de explosivos, según informó el diario israelí 'Yedioth Ahronot'. Se trata de la operación más larga del Ejército israelí de los últimos meses en Cisjordania.

En la operación participaron efectivos de las fuerzas especiales y unidades de la Guardia Fronteriza y del Golán. La incursión comenzó el pasado miércoles por la noche y fue recibida con hostilidad: lanzamiento de piedras y cócteles 'molotov', pero ningún militar resultó herido.

"Se han cumplido todos los objetivos de la operación. Hemos arrestado a diez sospechosos principales. Hemos descubierto un laboratorio de fabricación de Qassam en Nablús. Hemos operado en Qasbá (ciudad vieja), una zona en la que es complicado operar", explicó un oficial del Ejército a 'Yedioth Ahronot'.

"También operamos en la zona subterránea de la Qasbá, utilizada como escondite por sospechosos buscados y como almacén de alijos de armas. Entramos en los túneles y los espacios subterráneos. Cada escondrijo fue volado tras ser registrado por los soldados", indicó.

Durante la operación los militares hallaron un alijo de armas y un laboratorio de explosivos en el que había un chaleco explosivo y munición. Los explosivos fueron detonados por zapadores israelíes.

Fuentes palestinas, sin embargo, informaron de que varios edificios residenciales y empresariales fueron destruidos durante la operación y denuncian que hay al menos 40 vecinos heridos.

Para las autoridades palestinas, la incursión pretende minar los acuerdos de Anápolis y destruir la economía de la ciudad. El alcalde de Nablús, Jamal Muhaissen, aseguró que las incursiones pretenden convertir "la capital de la economía palestina en una ciudad de catástrofe".

El primer ministro palestino, Salam Fayyad, también criticó la operación ayer y aseguró que esta intervención perjudica el plan de seguridad de la Autoridad Palestina. "Estas operaciones destruyen nuestros esfuerzos en el ámbito de la seguridad, que habían comenzado a dar sus frutos últimamente de manera en que la gente podía sentir el cambio", indicó.

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