Oxfam Reino Unido ha recibido 26 nuevas denuncias por mala conducta desde el escándalo de Haití

El director ejecutivo de Oxfam Reino Unido, Mark Goldring
REUTERS / MAJED JABER
Actualizado 20/02/2018 14:34:51 CET

Asegura que 7.000 personas han cancelado sus donaciones a la ONG y que los implicados en el escándalo son "gravemente culpables"

LONDRES, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

El director ejecutivo de Oxfam Reino Unido, Mark Goldring, ha contado este martes en el Parlamento británico 26 nuevas denuncias por mala conducta desde que se destapó el escándalo por el comportamiento de sus trabajadores en Haití, según informa el diario 'The Guardian'.

"En Oxfam Reino Unido, hemos tenido unos 26 casos, unas denuncias que nos han llegado que eran o nuevas denuncias que han llegado como consecuencia de las noticias o casos anteriores en los que las personas han dicho 'No lo denuncié en su momento'. Se trata un periodo amplio, no estoy hablando de casos recientes", ha afirmado Goldring, en su comparecencia ante la Comisión de Desarrollo Internacional de la Cámara de los Comunes.

"Queremos de verdad que las personas denuncien los hechos estén donde estén y sean de cuando sean. Algunos de estos casos están relacionados con Reino Unido, otros están relacionados con nuestro programa internacional", ha señalado.

Goldring ha dicho que la ONG ha recibido 26 nuevas quejas y que 16 de las denuncias están relacionadas con los programas internacionales de Oxfam. Varias de las quejas, según ha explicado, se refieren a hechos más recientes y otras a hechos con más antigüedad.

En su intervención ante los parlamentarios británicos, Goldring ha pedido perdón por unas declaraciones que realizó en una entrevista con el diario 'The Guardian', en la que, ante las críticas recibidas por el escándalo de la ONG en Haití, se preguntó si los miembros de la ONG habían "matado a niños en sus cunas". "Pido disculpas. Lo dije cuando estaba bajo presión. He dado muchas entrevistas. No debería haber dicho esas cosas", ha afirmado.

Goldring también ha asegurado que se equivocó cuando comparó lo que él estaba pasando y el sufrimiento de las mujeres en Haití afectadas por el comportamiento de los trabajadores de Oxfam. Goldring había asegurado que el escándalo de la ONG en el país caribeño le había dejado seis noches sin dormir.

"No pongo excusas. Pido disculpas por comparar lo que yo estaba pasando con la situación en general. Mi primera preocupación son las mujeres de Haití y cualquier persona que haya estado mal como consecuencia del programa de Oxfam", ha afirmado.

El responsable de Oxfam ha afirmado que se incorporó a su cargo en 2013 y que entonces pensaba que el escándalo de Haití, que ya había tenido lugar, había sido adecuadamente investigado.

Goldring ha asegurado que unas 7.000 personas han cancelado sus donaciones periódicas a Oxfam como consecuencia del escándalo sexual en Haití. Además, ha afirmado que la organización no ha encontrado pruebas de que las prostitutas cuyos servicios pagaron los trabajadores de Oxfam fueran menores de edad. "Oxfam ha hablado con todas las mujeres implicadas que ha podido encontrar y todas eran mayores de 18 años", ha señalado.

En cuanto a los trabajadores implicados en el escándalo sexual en Haití, Goldring ha dicho que se trata de trabajadores procedentes de siete países y que ninguno era de nacionalidad británica, para después recalcar que todos ellos son "gravemente culpables".

Ante la pregunta de si alguno de los trabajadores volvió a ser contratado por Oxfam, ha asegurado que hubo un caso de un contratista que luego volvió a trabajar para la ONG en otro país.

Los parlamentarios le han consultado al director ejecutivo de Oxfam Reino Unido si alguno de los implicados en el escándalo consiguió una carta de recomendación de la ONG y ha admitido que uno de los hombres pidió la referencia de su superior, también implicado, y la consiguió.

En este sentido, ha anunciado que Oxfam exigirá a partir de ahora que la concesión de una carta de recomendación sea tramitada por el órgano central de la ONG, para evitar que pueda repetirse una situación como la que ha sucedido con el trabajador expulsado por su comportamiento en Haití.