Países Bajos extradita a Ruanda a dos sospechosos de participar en el genocidio de 1994

 
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Países Bajos extradita a Ruanda a dos sospechosos de participar en el genocidio de 1994

Footgrafías de ciudadanos asesinados durante el genocidio en Ruanda 1994
NOOR KHAMIS / REUTERS
Publicado 15/11/2016 6:05:14CET

MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Países Bajos ha extraditado este lunes a Ruanda a dos hombres sospechosos de haber participado en el genocidio de 1994 en el país africano.

La extradición ha tenido lugar después de que un tribunal neerlandés rechazara la petición de Jean-Claude Iyamuremye y Jean-Baptiste Mugima contra su entrega a las autoridades ruandesas.

Los sospechosos, que han sostenido que son inocentes, habían argumentado que serían sometidos a torturas y malos tratos en caso de ser entregados a las fuerzas de seguridad de Ruanda.

El secretario ejecutivo de la Comisión Nacional para la Lucha contra el Genocidio (CNLG), Jean-Damascene Bizimana, ha aplaudido al Gobierno neerlandés, según ha informado el diario ruandés 'The New Times'.

Así, ha sostenido que la decisión "demuestra que los países extranjeros siguen confiando en el sistema de justicia de Ruanda y en su capacidad para hacer frente a estos casos de forma adecuada".

"Es también bueno porque estos criminales han de ser juzgados en el país en el que cometieron sus crímenes", ha dicho, argumentando que "ayuda a los supervivientes del genocidio a sanar mejor sus heridas".

El 6 de abril de 1994 el avión en que viajaba el presidente de Ruanda Juvénal Habyarimana (miembro de la mayoría hutu) fue derribado por un misil.

El incidente fue el inicio de un genocidio en el que murieron más de 800.000 personas, la mayoría de ellas miembros de la minoría tutsi y hutus moderados.

La masacre se extendió durante cien días ante la retirada del país de la misión de Naciones Unidas (UNAMIR), que retiró del país a la mayoría de efectivos después de que diez 'cascos azules' belgas fueran asesinados el 7 de abril.

Ante la desprotección internacional, las matanzas se cobraron en tres meses la vida de al menos 800.000 personas, en su mayoría asesinados con machetes y otras armas blancas. En este mismo periodo se cometieron entre 250.000 y 500.000 violaciones, según la ONU.

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