La oposición rechaza una propuesta del Gobierno paquistaní para prohibir los mítines para evitar atentados

Actualizado 22/10/2007 15:43:26 CET

ISLAMABAD, 22 Oct. (EP/AP) -

El partido Liga Musulmana-N, del ex primer ministro paquistaní Nawaz Sharif, y otros grupos políticos opositores religiosos rechazaron hoy una propuesta oficial para prohibir mítines políticos tras el atentado contra Benazir Bhutto, y la calificaron de un intento para manipular las elecciones que podría llevar a un poder compartido entre Bhutto y el presidente, el general Pervez Musharraf.

El Gobierno paquistaní sugirió establecer una prohibición sobre actos públicos políticos ante las elecciones parlamentarias de enero para evitar un incidente similar al atentado suicida que provocó la muerte de 136 personas y unos 300 heridos durante las celebraciones por el regreso de Bhutto al país, a finales de la semana pasada.

El líder de la Liga Musulmana-N Sadiq Ul Farooq, denunció que la propuesta es parte de un "gran plan elaborado". "Musharraf quiere imponer esta prohibición sobre los mítines para evitar que los líderes de la oposición popular lleguen a sus votantes antes de las elecciones parlamentarias", consideró Ul Farooq.

Existen signos crecientes de que Musharraf y Bhutto caminan hacia una alianza amistosa con Estados Unidos, con la misión común de luchar contra el extremismo islamista, a pesar de los recelos del partido del presidente Musharraf. Esto llevaría a Sharif, cuyo Gobierno fue derrocado por el golpe de Estado que llevó a Musharraf al poder en 1999, a liderar una oposición que incluiría los partidos religiosos, opuestos a que Pakistán ejerza un papel protagonista en la lucha contra el terror de Estados Unidos.

El portavoz de Mutahida Majls-e-Amal, Ameer ul-Azeem, una coalición de partidos opositores religiosos, denunció que Musharraf es "un dictador que se llama a sí mismo demócrata". "Ahora está prohibiendo mítines para dar a la nación una democracia controlada. Desde que Musharraf sabe que el partido del Gobierno no puede organizar grandes actos públicos, ahora está pensando en privar a los partidos de la oposición su derecho a hacer campaña", opinó ul-Azeem.

Mientras las autoridades permitieron el regreso de Bhutto, Sharif fue deportado a Arabia Saudí cuando voló a Pakistán el 10 de septiembre, en una misión para desplazar a Musharraf del poder. La Policía detuvo a cientos de seguidores de Sharif para impedirles llegar al aeropuerto de Islamabad ese día.

Ul-Farooq insistió en que Sharif intentará volver otra vez el mes que viene y que su partido le dará una gran bienvenida. "Es un derecho de todos los partidos políticos celebrar mítines antes y después de las elecciones, y nadie puede impedir que lo hagamos", dijo.

Sharif, que fue primer ministro durante dos legislaturas y que, según encuestas recientes, continúa siendo el político más popular de Pakistán, ha criticado a Bhutto por su pro americanismo. Ayer, ul-Farroq señaló que su partido no es antiamericano y que sólo está en contra de las "políticas erróneas del presidente Bush, a las que se han opuesto la mayoría de los estadounidense", y solicitó ayuda a Estados Unidos para asegurar que las elecciones sean libres y justas. Además, el líder de la Liga Musulmana-N pronosticó que su partido ganará las elecciones.

Bhutto dijo ayer que no debe haber restricciones para los partidos políticos, pero que cada partido valorará si es seguro o no celebrar sus actos públicos. "Tenemos que modificar nuestra campaña", tras el atentado suicida, "pero no dejaremos que nuestra campaña no llegue al público", dijo.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies