Panamá asegura que no intervendrá para ayudar a Trump en una disputa hotelera

Investigadores del Ministerio de Trabajo de Panamá en la torre Trump
REUTERS - Archivo
Publicado 10/04/2018 2:50:55CET

PANAMÁ, 10 Abr. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Panamá ha asegurado este lunes que no intervendrá en una disputa entre la Organización Trump y un nuevo inversor mayoritario en un hotel en la capital del país, después de que la empresa familiar del presidente estadounidense, Donald Trump, pidiera ayuda.

Los representantes legales de la Organización Trump escribieron en marzo al presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, pidiéndole que ayudara al grupo en su lucha por la propiedad del complejo hotelero de 70 pisos, según una carta consultada por la agencia Reuters.

La carta de un bufete de abogados, fechada el 22 de marzo, pide a Varela que use su influencia y alega que se han violado sus derechos debido al proceso.

La vicepresidenta panameña, Isabel Saint Malo, ha señalado este lunes que involucrarse en la disputa estaría fuera del alcance del Gobierno. "No creo que el poder ejecutivo tenga una posición para tomar mientras este asunto está en proceso en el poder judicial", ha aseverado.

La disputa en torno al hotel de la marca Trump ha arrojado una nueva luz sobre las relaciones comerciales del presidente de Estados Unidos en todo el mundo.

Cundo se completó en 2011, el edificio de 70 pisos en la ciudad de Panamá fue el primer emprendimiento hotelero internacional de Trump, un complejo que incluye apartamentos y un casino en un edificio frente al mar que le ha costado entre 30 millones y 50 millones de dólares.

Trump autorizó su marca para el proyecto de lujo y proporcionó la administración del hotel, pero los trabajadores eliminaron el nombre del magnate del Trump Ocean Club International Hotel and Tower en marzo, después de que la Organización Trump perdiera el control de la administración de la propiedad.

La carta alega que las decisiones legales violaron un acuerdo comercial de 1983 diseñado para proteger a los inversionistas estadounidenses en Panamá. Ahora el caso está en arbitraje internacional.