Paraguay/Argentina.- El embajador paraguayo renuncia tras ser acusado de colaborar con el ex dictador Stroessner

Actualizado 03/06/2006 3:52:50 CET

BUENOS AIRES, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

El embajador paraguayo en Argentina, Orlando Fiorotto, ha solicitado abandonar su cargo en la primera audiencia pública internacional de la Comisión Verdad y Justicia de Paraguay en Buenos Aires, tras ser acusado de haber colaborado con el dictador Alfredo Stroessner, según informa el diario 'La Nación'.

La denuncia fue presentada ante la Comisión en agosto de 2005 por Paraguayo Cubas, un ex diputado del Partido Colorado que anteayer le entregó una copia del expediente a la ministra de Exteriores de Paraguay, Leila Rachid.

"Es un testimonio viviente del pasado vergonzoso de Paraguay que debe investigarse. Es toda una paradoja que sea él la cara del país ante los dos millones y medio de paraguayos, entre quienes una gran mayoría son exilados del régimen de Stroessner", dijo Cubas al diario. El ex legislador evaluó que la situación "es una afrenta a la actual política de derechos humanos" de la administración kirchnerista ya que, asegura, está probado que el embajador de Paraguay en estas tierras "formó parte del grupo parapolicial que actuaba en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción, donde era conocido como pyragüé -delator- de reconocida eficiencia y miembro de la Liga Anticomunista".

Cubas se presentó ante la Comisión Verdad y Justicia, en Asunción, para aportar "las pruebas" que demuestran que Fiorotto "fue un informante de Stroessner".

Durante una entrevista con 'La Nación', el ex diputado resumió el eje central de la presentación que hizo contra Fiorotto, acreditado como embajador ante Argentina desde el 14 de enero del año pasado.

En septiembre de 1987, la Mesa Coordinadora de Estudiantes Nacionalistas de Derecho y Notariado, que encabezaba Fiorotto, organizó un acto en el patio de la universidad para conmemorar los 100 años del Partido Colorado. Según el relato de Cubas, una vez concluido el homenaje, varios grupos de estudiantes radicalizados llevaron al baño la corona que se había depositado ante el busto de Bernadino Caballero, fundador del Partido Colorado.

A pesar de que reconocieron su autoría, Cubas y otros estudiantes que ni siquiera estaban allí cuando ocurrió todo terminaron en prisión por haber destruido la ofrenda floral y quemar pañuelos del partido.

"Todo fue desmentido por cientos de estudiantes, profesores y por el propio decano de la facultad, como consta en los recortes periodísticos que se aportaron", recordó Cubas.

Sin embargo, el juicio siguió adelante con "la acusación escrita mentirosa de Fiorotto" y otros militantes políticos. El grupo de estudiantes fue enviado a prisión y tras varias semanas, excarcelado bajo fianza. En mayo de 1989, fueron sobreseídos.