Borissov no someterá a ratificación el tratado europeo contra la violencia de género

Foto de archivo del primer ministro búlgaro Borissov en el Parlamento Europeo
REUTERS / VINCENT KESSLER
Actualizado 15/02/2018 13:49:22 CET

SOFÍA, 15 Feb. (Reuters/EP) -

El primer ministro búlgaro, Boyko Borissov, ha declarado que su formación política, el partido GERB, retirará el tratado europeo contra la violencia de género para su ratificación en el Parlamento búlgaro por la oposición de grupos políticos y religiosos.

El Ejecutivo de centro-derecha que dirige Borissov presentó la Convención de Estambul del Consejo de Europa ante los diputados en enero. La Convención ha dividido a la Opinión Pública en el país más pobre de la Unión Europea, lo que ha eclipsado los esfuerzos de Borissov por presentar a su país como una nación progresista y abierta. A su vez, la polémica ha vuelto a poner el foco sobre la resistencia generalizada de los antiguos países de la órbita comunista, de carácter conservador, a los valores liberales de Europa occidental.

En declaraciones a la televisión búlgara bTV, Borissov ha señalado que no continuará con el proceso de ratificación del tratado debido a la falta de apoyos por parte de partidos políticos como los Patriotas Unidos, con los que comparten coalición de Gobierno. Hace algunos días, Volen Siderov, uno de los líderes de Patriotas Unidos, aclaró que si GERB hacía un intento de conseguir apoyo parlamentario para la ratificación del tratado, esto podría provocar la caída del Ejecutivo y la convocatoria de elecciones legislativas anticipadas.

"Adoptaremos la Convención de Estambul solamente si la sociedad búlgara está de acuerdo", ha subrayado Borissov durante una entrevista este miércoles por la noche. Así finalizan las tres semanas desde que el GERB decisiese posponer la votación de ratificación para dar pie a un mayor debate.

Los críticos del tratado, entre los que se incluye la influyente Iglesia Ortodoxa búlgara, han argumentado que la Convención llevaría a la celebración de matrimonios del mismo sexo y que alentaría a los jóvenes a identificarse como transgénero o como 'tercer sexo'.

El presidente búlgaro, Rumen Radev, también se ha mostrado en contra de la ratificación. Radev ha justificado su posición diciendo que el lenguaje vago utilizado en el texto permite múltiples interpretaciones, lo que podría conllevar consecuencias graves para el país.

El presidente ha añadido que la Convención no impide la violencia de género dado que es un problema que continúa existiendo en países donde esta ha sido ratificada. Por su parte, los socialistas, la formación opositora principal de Bulgaria, han pedido que se celebre un referéndum al respecto.