Los habitantes de Pisco, desolados tras el terremoto, piden ayuda para rescatar a sus familiares de los escombros

Actualizado 16/08/2007 17:51:48 CET

LIMA, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los habitantes de la ciudad peruana de Pisco, la más afectada tras el fuerte terremoto que se registró ayer en el sur del país, piden al Gobierno y la comunidad internacional ayuda urgente para rescatar a sus familiares que todavía permanecen entre los escombros.

"Hay muchos muertos en las calles. Yo he tenido que ayudar a sacar algunos de mis familiares de los escombros", afirma entre lágrimas uno de los habitantes, que ha perdido a su suegra y a la cuñada de su hermano como consecuencia del terremoto.

Otro ciudadano asegura a la televisión local que está angustiado porque su madre y su hermana aún no han llegado a Pisco. "Lo más probable es que estén varadas en la carretera, pues la vía se ha cerrado debido a la caída de algunos puentes", precisó.

En lo que coinciden muchas de las personas consultadas por los medios es que necesitan ayuda urgente para recuperar los cuerpos que están bajo los escombros. "La gente duerme en las calles y una parte del hospital se ha derrumbado", añade.

Mientras, la ciudad sigue inmersa en la oscuridad debido al corte de fluido eléctrico, lo cual dificulta las labores de rescate. "No veo a los bomberos, todo está a oscuras", indicó otro ciudadano, que está asustad porque las réplicas del terremoto siguen sintiéndose.

El alcalde de Pisco, Juan Mendoza Uribe, ha asegurado en varias ocasiones que cerca del 70 por ciento de la ciudad ha quedado destruida tras el terremoto, y ha pedido ayuda al Gobierno y la comunidad internacional para atender a los damnificados.

Pisco es una de las localidades más afectadas por el terremoto y en estos momentos presenta un cuadro de desolación y muerte, con casas derrumbadas y decenas de cadáveres tirados en las calles, según informa la prensa local.

Mendoza Uribe hace un llamamiento para cubrir las necesidades en la ciudad, donde se necesitan médicos, medicinas, ambulancias, carpas y abrigos, "pues lo disponible se agotó". También se trabaja en recuperar el fluido eléctrico y se necesitan grupos electrógenos.

Hasta el momento más de 300 personas han perdido la vida en el terremoto, que según el jefe de Sismología del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, es el mayor registrado en Perú en los últimos 50 años y uno de los peores del mundo desde 1990.

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