El PKK se dispone a declarar una tregua a raíz de las presiones de EEUU al Gobierno iraquí

Actualizado 22/10/2007 21:07:01 CET

ESTAMBUL (TURQUÍA), 22 Oct. (EUROPA PRESS/Ildefonso González) -

El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) se dispone a declarar un alto el fuego en sus ataques y atentados terroristas contra el Ejército y la población turca después de que Estados Unidos exigiera hoy al Gobierno central iraquí que actuase de inmediato contra los terroristas kurdos. Mientras, Turquía se comprometió a no lanzar una operación militar contra el PKK en el norte de Irak antes de agotar la vía diplomática.

En un comunicado publicado en la agencia de noticias prokurda Firat, los milicianos del PKK se mostraron "dispuestos a observar un alto el fuego si el Ejército turco deja de atacar nuestras posiciones, abandona sus proyectos de incursión y se compromete con la paz". "Apelamos a una solución pacífica y queremos tomar distancia frente a la violencia (...). Pedimos la libertad de acción política y nuestros derechos culturales e identitarios, como prevé la Declaración Internacional de los Derechos del Hombre, y reclamamos a Turquía que respete el derecho del pueblo kurdo", agregaba la nota.

Unas horas antes, la Casa Blanca había instado al Ejecutivo iraquí a intervenir con la mayor premura posible para impedir que los insurgentes el PKK lancen nuevas embestidas contra territorio turco. Asimismo, dejó claro que Estados Unidos no deseaba "una vasta acción militar en la frontera norte iraquí" por parte del Ejército turco, por lo que anunciaba que trabajaría tanto con las autoridades de Ankara como con las de Bagdad para resolver la cuestión.

Las declaraciones que venían de Washington hicieron reaccionar tanto a Turquía como a Irak. El Parlamento kurdo iraquí indicó que las autoridades del norte de Irak habían reclamado al PKK que pusiera fin a "todas sus operaciones militares" contra el Ejército turco, al tiempo que recomendaba a Turquía que, en vez de emplear el "terrorismo de Estado" contra la población kurda, ofreciese una "amnistía general" para los militantes del PKK. Mientras, el presidente iraquí, Jalal Talabani, adelantaba que esperaba que el PKK declarase una tregua antes de que concluyera la jornada de hoy

Por su parte, el Gobierno turco se mostró más flexible y abrió una puerta para la solución pacífica del conflicto. Su ministro de Asuntos Exteriores y jefe de las negociaciones con la Unión Europea (UE), Alí Babacan, aseguró desde Kuwait que Ankara explotará "todos los medios diplomáticos" antes de desplegar una ofensiva militar a gran escala en el norte de Irak. Por ello, mañana viajará a Bagdad para entrevistarse con las principales autoridades iraquíes. No obstante, no descartó una operación militar transfronteriza "en caso de que sea necesario".

FIRMEZA DE ERDOGAN

Igual o más duro se mostró el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, en una entrevista que publicó hoy el diario británico 'The Times' pero que había sido realizada antes del atentado del PKK que ayer acabó con la vida de 12 soldados turcos.

En la misma, aseguró que Turquía, cuya paciencia está tocando a su fin, no necesitaba "el permiso de nadie" para defenderse y atacar a la guerrilla kurda en el norte de Irak. "Si un país vecino está facilitando un lugar seguro al terrorismo, nosotros tenemos derechos en virtud del Derecho Internacional y utilizaremos esos derechos y no necesitamos permiso de nadie", valoró.

Asimismo, indicó que el PKK "se escondía detrás" de los Gobiernos estadounidense e iraquí. "Le hemos dicho al presidente (norteamericano, George W.) Bush en numerosas ocasiones lo sensibles que somos sobre este asunto, pero no hemos tenido ningún resultado positivo", apostilló Erdogan, quien según la prensa turca se habría comprometido a no ordenar una operación militar transfronteriza hasta el próximo 5 de noviembre, cuando se entrevistará con Bush en la Casa Blanca.

150.000 SOLDADOS TURCOS

Sin embargo, el traslado de tropas y de material bélico por parte de Turquía hacia la frontera común con Irak se ha intensificado durante las últimas horas. Según los medios de comunicación locales, hoy se iba a alcanzar la cifra de 150.000 militares turcos desplegados en la frontera, concretamente en las provincias de Hakkari y Sirnak. "El Ejército (turco) está determinado a vengar la muerte de 12 soldados", aseguró el diario 'Vatan'.

Varios expertos citados por la prensa local estimaron que el ataque de ayer del PKK contra el Ejército es una "trampa" para Turquía. "El PKK va a intensificar sus ataques para generar fuertes condenas públicas y forzar al Ejército turco a cruzar la frontera. Su objetivo es colocar a Turquía en la posición de ocupante y provocar una confrontación de Turquía con las autoridades del norte de Irak y Estados Unidos. Los terroristas esperan que esta situación ayude a bloquear los proyectos turcos de liquidar al PKK", sostuvo el diario 'Referans'.

En el atentado del domingo perdieron la vida un total de 12 militares, mientras que otros 16 resultaron heridos. Asimismo, según reconoció hoy el Ejército turco, ocho soldados que permanecen desaparecidos desde entonces habrían sido secuestrados por los terroristas kurdos. Por otra parte, señaló que los enfrentamientos continuaban hoy en la provincia de Hakkari (sureste de Turquía) y que el número de milicianos del PKK muertos era ya de 34.

PROTESTAS POPULARES

Mientras, miles de personas volvieron a salir hoy a las calles de distintas ciudades de Turquía para expresar su rechazo y condena a la violencia del PKK. En Estambul, un grupo de manifestantes cortó varios carriles al tráfico rodado en el puente del Bósforo, desplegó una gigantesca bandera nacional y entonó cánticos en contra del PKK. Mientras, el aeropuerto internacional de Ataturk, en la parte europea de la ciudad, amaneció hoy con 11 enormes insignias turcas y 7 retratos del fundador de la Turquía moderna en 1923, Mustafá Kemal Atatürk, que había ordenado colocar el operador de aeropuertos turco TAV.

Por otra parte, el diario de tendencia islamista 'Yeni Safak' aseguró que numerosas personas se alistaron ayer en el Ejército en Kayseri, una provincia del centro de Turquía muy conservadora. Asimismo, anotó el 'Cumhuriyet', la Policía se ha visto obligada a intervenir para detener conatos de ataques populares contra oficinas del prokurdo Partido de la Sociedad Democrática en varias ciudades del país.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies