El PMA da la voz de alarma ante el aumento del hambre y la malnutrición en Yemen

 
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El PMA da la voz de alarma ante el aumento del hambre y la malnutrición en Yemen

Un niño desnutrido en Yemen
WFP/ABEER ETEFA
Publicado 25/10/2016 17:09:31CET

Casi la mitad de los niños sufren retraso en el crecimiento irreversible

MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha expresado este martes su preocupación por el deterioro de la seguridad alimentaria y las crecientes tasas de malnutrición infantil en Yemen, donde casi la mitad de los niños sufren un retraso en el crecimiento irreversible.

"El hambre no deja de aumentar y la gente ha agotado ya todas sus estrategias de supervivencia. Millones de personas no pueden sobrevivir sin ayuda externa", ha subrayado el director del PMA para Oriente Próximo, Muhannad Hadi, incidiendo en que el conflicto afecta especialmente a los más vulnerables, como mujeres y niños.

Un equipo directivo del PMA ha visitado recientemente barrios empobrecidos y se ha entrevistado con familias y autoridades locales de la gobernación de Hajjah, en el noreste de Yemen, y en la gobernación de Al Hudayda, en el mar Rojo.

El equipo ha constatado "una situación muy dramática de población que apenas puede cubrir sus necesidades alimentarias", ha indicado la agencia de la ONU en un comunicado. Sus integrantes visitaron hospitales, centros sanitarios y nutricionales y fueron testigo de muchos casos de niños malnutridos que llegaban desde zonas remotas.

Ya antes de la guerra Yemen tenía una de las tasas de malnutrición más altas del mundo. En algunas zonas como en la gobernación de Al Hudayda, las tasas de malnutrición aguda global entre los niños menores de 5 años son superiores al 31 por ciento, lo que supone más del doble del umbral de emergencia del 15 por ciento.

La agencia de la ONU ha subrayado que el impacto económico del conflicto es una catástrofe para el país, el más pobre de la región, puesto que millones de empleados públicos han dejado de recibir sus salarios y tienen dificultades para llegar a final de mes. A esto se suma que ya antes del conflicto, Yemen importaba un 90 por ciento de sus necesidades alimentarias.

FALTA DE ACCESO

La inseguridad hace que el acceso a algunos lugares de Yemen con altas tasas de malnutrición sea un reto. Durante la tregua de 72 horas para permitir el acceso humanitario de la semana pasada, el PMA llegó a tres distritos de la gobernación de Taiz y proporcionó asistencia alimentaria a 155.000 personas.

Además, la distribución de alimentos continúa en algunas zonas y el PMA tiene previsto asistir a otras 189.000 personas en otros tres lugares a los que era difícil acceder en las últimas semanas. Pero para poder trabajar, ha sostenido la agencia humanitaria, "necesita un acceso prolongado a las gobernaciones más pobres, en especial Marib, Yauf y Taiz".

El constante aumento de las necesidades y la disminución de los fondos ha obligado al PMA a dividir sus raciones para alimentar a seis millones de personas al mes con una menor cantidad de alimentos. Aunque la ayuda de la agencia de la ONU ha contribuido a estabilizar la situación, "las necesidades están sobrepasando los recursos, así que los niveles de inseguridad alimentaria siguen siendo altos".

El PMA se ha fijado como objetivo tratar y ayudar a prevenir la malnutrición entre 700.000 niños menores de 5 años, mujeres embarazadas y lactantes. Para poder proporcionar asistencia alimentaria vital hasta mazo de 2017 necesita más de 257 millones de dólares.

"Una generación entera podría quedar dañada por el hambre", ha alertado el director del PMA en Yemen, Torben Due. "Necesitamos ampliar nuestra asistencia para llegar a más personas con asistencia alimentaria y tratamientos preventivos", ha añadido.

PETICIÓN DE AYUDA

"Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que apoyen al pueblo de Yemen", ha reclamado. "Necesitamos proporcionar una ración completa a todas las familias necesitadas, pero desafortunadamente nos hemos visto obligados a reducir el tamaño de la cesta de alimentos y repartir la asistencia entre las familias pobres para cubrir las necesidades crecientes", ha añadido.

Los resultados de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria de junio 2016 muestran que 14,1 millones de habitantes de Yemen sufren inseguridad alimentaria, incluyendo los 7 millones que sufren una inseguridad alimentaria grave. En algunas provincias, el 70 por ciento de la población apenas puede alimentarse.

"NO TENGO COMIDA PARA ALIMENTAR A MIS HIJOS"

"He pedido dinero prestado a mis vecinos y familiares para poder traer a mi hijo desde el distrito de Tuhayta hasta el hospital de Al Hudayda para que traten su malnutrición", cuenta Ihsan, una madre de 26 años.

"Le doy el pecho, pero su vida se apaga y pierde más peso cada día. Apenas tengo comida para alimentar a mis hijos, no hablemos ya de comer bien", se lamenta.

"Estamos sobreviviendo solo con pan porque no tenemos nada más para dar de comer a nuestros hijos y tenemos suerte si hay suficiente pan para todos", relata por su parte Fatema, una mujer de 45 años que vive en las afueras de Saná, la capital. "Los precios de los alimentos se han disparado y mi marido ya no cobra", explica.

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