La Policía de Austin (Texas) vincula la explosión de dos paquetes bomba con un ataque anterior

Policías y agentes del FBI vigilan la escena de una explosión en Austin, Texas
REUTERS
Actualizado 13/03/2018 10:21:55 CET

AUSTIN (TEXAS), 13 Mar. (Reuters/EP) -

Un adolescente ha muerto y otras dos mujeres han resultado heridas este lunes por la explosión de unos paquetes bomba a unos kilómetros de distancia de la ciudad capital de Texas en ataques que la Policía de Austin vincula con otra explosión mortal a principios de este mes.

En los tres casos, se dejó un paquete en frente de una residencia y explotó después de que una víctima tratara de abrirlo, según ha informado el jefe de la Policía de Austin, Brian Manley.

"Estamos tratando estos incidentes como vinculados", ha señalado Manley, añadiendo que los investigadores federales están trabajando en la búsqueda de sospechosos y un posible motivo de los ataques.

Todas las víctimas, incluido un hombre de 39 años que murió en la explosión del 2 de marzo, eran afroamericanos o hispanos, según Manley.

"No podemos descartar que los crímenes de odio sean el núcleo de esto, pero no estamos diciendo que esa sea la causa", ha aseverado.

Manley ha advertido a los residentes de que tengan cuidado con las cajas que dejan en el exterior de sus hogares y que denuncien a la Policía cualquier cosa sospechosa.

Los ataques se han llevado a cabo en un momento en el que Austin celebraba su festival anual South by Southwest, al que han acudido miles de personas.

Las explosiones de este lunes han ocurrido en casas que se encuentran a alrededor de seis kilómetros de distancia de Austin, un área predominantemente hispana y minoritaria.

El joven de 17 años encontró un paquete fuera de su casa en una zona residencial con razas mixtas y lo llevó a su cocina, donde explotó, según ha informado Manley. Una mujer que vivía en la casa, de unos 40 años, ha sido trasladada a un hospital de la zona con lesiones que no peligran su vida.

La víctima de la segunda explosión ha sido una mujer en silla de ruedas que regaba su jardín, según ha asegurado Brandon Rendon, un contratista de 27 años que vive cuatro casas más abajo de su casa en la zona hispana de Montopolis, principalmente de clase trabajadora.

El incidente del 2 de marzo, inicialmente investigado como una muerte sospechosa, pero ahora considerado como homicidio, ocurrió en una casa en el barrio de Harris Ridge, a alrededor de 19 kilómetros al noreste del centro de la ciudad. La Policía ha asegurado que no tenía indicios de que estuviera relacionado con el terrorismo.