La Policía filipina pone fin a sus operativos contra el brazo armado del Partido Comunista

Agentes de la Policía Nacional de Filipinas
REUTERS/ROMEO RANOCO
Actualizado 27/07/2016 7:49:01 CET

MADRID, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional de Filipinas ha ordenado a todas sus unidades detener todo tipo de operaciones contra el Nuevo Ejército Popular (NPA), el brazo armado del Partido Comunista, en un nuevo paso hacia el fin de la insurgencia comunista, al que el presidente, Rodrigo Duterte, se comprometió tras ganar las elecciones.

Durante su primer discurso a la nación, el pasado lunes, el presidente filipino anunció un alto el fuego unilateral con el NPA. Este miércoles, el director de la Policía, Benjamin Magalong, ha enviado una circular a todos los agentes regionales y provinciales y a las unidades de apoyo de nivel nacional en el que anuncia "la suspensión de la ofensiva policial" contra los comunistas y su brazo amado con efecto "inmediato".

Magalong, no obstante, ha aclarado que esta suspensión no abarca las operaciones normales de seguridad, como el servicio de las órdenes de detención, las órdenes de búsqueda o las patrullas contra la delincuencia.

Poco después de ser elegido presidente, el líder del Frente Democrático Nacional (NDF), integrado entre otros por el ilegalizado Partido Comunista y su brazo armado, Luis Jalandoni, explicó en una entrevista concedida a la emisora dzMM, que la intención de Duterte es reanudar las conversaciones de paz con los rebeldes comunistas.

Según Jalandoni, que vive exiliado en Países Bajos, actualmente hay 543 prisioneros políticos, de los que 88 están enfermos y son mayores. Del total, 18 son asesores en las conversaciones de paz del NDF y tres fueron condenados a cadena perpetua. El líder del NDF ha denunciado que precisamente el proceso de paz con el presidente Benigno Aquino fracasó en 2011 por la negativa del Gobierno a liberar a los presos políticos.

En este sentido, se mostró confiado que con el trabajo de ambas partes se pueda cerrar un acuerdo final de paz que ponga fin a una insurgencia que se ha cobrado al menos 40.000 vidas.