La Policía india abre un tercio de sus plazas a mujeres para lidiar con los abusos sexuales en el país

Policía en India
ADNAN ABIDI / REUTERS
Publicado 21/03/2015 10:23:40CET

NUEVA DELHI, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Policía india ha decidido que reservará un 33 por ciento de sus plazas a mujeres para tratar mejor con los numerosos casos de violaciones que han provocado numerosas protestas de la población contra las fuerzas de seguridad por su falta de interés, denuncian, para impedir estos sucesos.

En Delhi se abrirán plazas para entre 8.000 y 9.000 mujeres que cubrirán plazas vacantes. Una vez se complete el cupo, otras 800 mujeres se incorporarán a las fuerzas de seguridad, según han informado fuentes policiales al 'Times of India'.

Esta decisión pretende "dar confianza a las mujeres para que se aproximen sin dudar a una comisaría cuando busquen protección y ayuda cuando sea necesario", según el Centro Nacional de Policía.

"Una nación solo puede progresar cuando las mujeres reciben las mismas oportunidades de participar en actividades sociales, políticas y económicas. La Policía es la primera línea de interacción entre los ciudadanos y la maquinaria de la Ley", según un comunicado del Gobierno.

En este sentido, el Gobierno reconoce que "la Policía que ha existido hasta ahora, desequilibrada en cuanto a género se refiere, ha sido un obstáculo para la protección de las mujeres".

UNA VIOLACIÓN CADA 22 MINUTOS

Cada 22 minutos se denuncia una violación en India, donde las cifras de abusos sexuales contra las mujeres se ha disparado un 1.250 por ciento en los últimos 40 años hasta 2013, año que ha registrado, de largo, el mayor número de casos "oficiales": 33.707. No obstante, y si se atiende a una encuesta internacional de igualdad de género, donde una cuarta parte de indios consultados admite haber cometido al menos un acto de violencia sexual, la cifra podría ser entre 50 y 200 veces mayor.

Varios factores han convertido a la violación en una idiosincrasia más de India, una potencia emergente inmersa en el mayor éxodo rural de su historia y cuyo progreso a marchas forzadas ha modernizado la cultura de los abusos sexuales al derribar el sistema histórico de castas --aunque los ataques más habituales sigan siendo perpetrados contra las mujeres 'dalit', de estratos más bajos, distinguidos por su extrema brutalidad-- y acercar la sexualidad urbana al campo, más tradicionalista.

Los nombres de las víctimas de violación no se hacen públicos en India. Son conocidas bajo la misma denominación oficial, 'Nirbaya' ('Sin temor'). La más conocida de todas es la joven estudiante asesinada en Nueva Delhi. Un grupo de seis hombres les asaltó a ella y su acompañante en el autobús en el que viajaban en diciembre de 2013. La joven recibió una paliza con la misma barra de acero con la que fue violada después.

Durante diez días, la joven agonizó en el hospital de Delhi, mientras miles de personas se manifestaban en las calles de India pidiendo a la Justicia que actuase contra los agresores sexuales. La estudiante pudo testificar antes de ser trasladada al hospital de Singapur tras empeorar su situación --fue sometida a tres operaciones y le fue extirpado parte del intestino delgado--. Murió tres días después.

Un tribunal condenó inicialmente a muerte a cuatro de los responsables de la violación, mientras que una quinta persona, menor de edad en el momento del suceso, se encuentra cumpliendo una pena de cárcel de tres años. Sin embargo, en julio, el Tribunal Supremo indio suspendió la pena de muerte impuesta a dos de los condenados.