La Policía de Ruanda usa gas lacrimógeno para dispersar una protesta de refugiados congoleños

Refugiados congoleños protestan en Ruanda
REUTERS / STRINGER .
Publicado 22/02/2018 18:14:39CET

KIGALI, 22 Feb. (Reuters/EP) -

La Policía de Ruanda ha usado gas lacrimógeno este jueves para dispersar a los 3.000 refugiados congoleños que llevan dos días concentrados frente a las oficinas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en la ciudad de Karongi para protestar por la falta de comida en el campamento de Kiziba en el que viven.

"La situación aquí es mala. Están usando gas lacrimógeno", ha dicho Pastor Kamanzi, de 50 años de edad, en declaraciones a Reuters desde Karongi, el núcleo urbano más cercano a Kiziba, en el oeste de Ruanda, donde viven unos 17.000 refugiados congoleños.

Los refugiados comenzaron las protestas el martes con una marcha hacia Karongi y el miércoles decidieron acampar allí para denunciar la escasez de las raciones de comida. ACNUR anunció en enero una reducción del 25 por ciento debido a la falta de fondos.

ACNUR ha explicado este jueves en un comunicado que su petición de dinero de este año para Ruanda era de 98,8 millones de dólares y que solo se ha cubierto el dos por ciento. El Programa Mundial de Alimentos ha advertido de que podría haber más recortes si no alcanzan los 2,5 millones de dólares mensuales.

"Nuestros hijos están hambrientos. No tenemos nada que darles", ha lamentado Esperance, madre de cuatro hijos y cuyo marido murió a causa de la violencia en el este de República Democrática del Congo (RDC) en los años 90. "No podemos volver al campamentos", ha apostillado Assiel Mutabazi, de 22 años.

La ministra para la Gestión de Desastres y Asuntos de Refugiados de Ruanda, Jeanne D'Arc DeBonheur, ha pedido a los refugiados "que regresen al campamento o se vayan a casa si quieren, pero que no sigan frente a las oficinas de ACNUR" en Karongi.

Además, DeBonheur ha justificado la actuación policial. "El hecho de que se estén negando a irse obliga a las fuerzas de seguridad a ejercer su mandato. Usar gas lacrimógeno creo que es una de las formas de minimizar los riesgos para la salud", ha espetado.

En este contexto, ACNUR ha urgido a los refugiados a "respetar las leyes locales y expresar sus quejas a través del diálogo", al tiempo que ha hecho un llamamiento a las autoridades ruandesas "para que gestionen la situación con calma y contención".

Ruanda alberga a unos 174.000 refugiados, de los cuales la mayoría han sido expulsados de RDC por la violencia que ha azotado cíclicamente al país africano en los últimos 20 años.