El político suní de más alto cargo de Irak dice que respaldaría la reelección de Al Abadi, pero con condiciones

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El primer ministro de Irak, Haider al Abadi
AKO RASHEED/REUTERS
Publicado 09/11/2017 6:37:46CET

WASHINGTON, 9 Nov. (Reuters/EP) -

El vicepresidente de Irak Osama al Nujaifi, el político suní de más alto cargo, ha afirmado este miércoles que respaldaría la reelección del primer ministro, Haidar al Abadi --chií--, en caso de que se cumplan ciertas condiciones, como poner bajo control del Estado las milicias chiíes y equilibrar las relaciones con otros países.

Al Nujaifi, se encuentra en Estados Unidos para mantener conversaciones con altos cargos del Departamento de Estado y del Congreso del país norteamericano, en un momento en el que la ofensiva militar contra Estado Islámico está cerca de terminar.

Irak celebrará elecciones parlamentarias el 15 de mayo. Al Abadi, que no ha dicho si se presentará, asumió el cargo en 2014, sustituyendo a Nuri al Maliki, un aliado cercano de Irán.

Preguntado si respaldaría a Al Abadi, Al Nujaifi ha señalado que "es muy posible". "Podríamos ser capaces de una alianza con él, pero eso aún no ha pasado (...) Necesitamos conversaciones, pero las suyas (sus políticas) son las más cercanas a las nuestras en las próximas elecciones", ha argumentado.

Así, ha sostenido que el primer ministro "debe determinar su posición", en referencia a su pertenencia al partido político Al Dawa, una formación chií con lazos muy cercanos a Teherán. "Tiene que abandonar ese paraguas y abrazar el paraguas nacional, donde puede conseguir muchos apoyos", ha manifestado.

"Le apoyamos, pero no sin condiciones. Debe haber un acuerdo político fundamentado en los intereses mutuos de los iraquíes, una salida de las políticas sectarias (...) un control de las armas, y un equilibrio de las relaciones con otros países. Si estamos de acuerdo en esto, podemos estar juntos", ha sostenido.

En este sentido, Al Nujaifi ha hecho referencia específica a las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) --una coalición de milicias chiíes aliadas del Gobierno-- como uno de los principales desafíos para Irak una vez derrotado militarmente Estado Islámico.

Estas milicias fueron fortalecidas tras los llamamientos del gran ayatolá Alí al Sistani a organizarse para defenderse del grupo yihadista y expulsarle del país tras su declaración del 'califato' en verano de 2014. Muchas de ellas tienen lazos con Irán y algunas operaban ya en el país desde los años posteriores a la invasión estadounidense.

Al Abadi ha prometido poner estas milicias bajo la autoridad estatal, si bien no está claro si cuenta con la autoridad y el poder para ello. El Parlamento aprobó a finales de 2016 integrarlas en las fuerzas de seguridad.

"Si estas armas no están controladas e integradas en las Fuerzas Armadas, supone una amenaza para la estabilidad en Irak", ha argumentado Al Nujaifi. "Si hay cualquier desacuerdo político, podría derivar en enfrentamientos armados", ha explicado.

"No es razonable organizar las elecciones bajo la sombra de la existencia de estas sombras o el desplazamiento de millones de personas (...) Eso distorsionaría las elecciones", ha subrayado.

En este sentido, ha recordado que las FMP "tienen influencia en Bagdad", reiterando que "su papel y su influencia sobre el Estado es muy grande". "No es fácil para el primer ministro forzarlas a hacer algo que está lejos de sus actitudes", ha remachado.

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