Portugal.- La supuesta creación de un servicio secreto al margen de la ley altera de nuevo la vida política lusa

Actualizado 02/02/2006 19:01:14 CET

LISBOA, 2 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

La clase política portuguesa se despertó hoy con un nuevo sobresalto. La revista "Visao" denunciaba en portada que el primer ministro José Sócrates estaba creando un nuevo núcleo de servicios de información que funcionaba al margen de la Ley y de cualquier control del Parlamento. El gobierno se ha apresurado a desmentirlo, la oposición pide explicaciones y el Presidente de la República dice no estar preocupado con el asunto.

La revista asegura que el primer ministro socialista está creando "un nuevo núcleo de servicios de información", que ya funciona en el edificio de la Presidencia del Consejo de Ministros, y que es dirigido por Julio Pereira, secretario general del Servicio de Informaciones de la República Portuguesa (SIRP).

El semanario dice que este núcleo "indicia la existencia de una secreta paralela, una especie de servicio privado del jefe del Gobierno, actuando al margen de la ley y de cualquier control del Consejo de Fiscalización, elegido por el Parlamento". Además, según "Visao" la actividad que realiza este grupo compete exclusivamente al Servicio de Informaciones de Seguridad (SIS) y al Servicio de Informaciones Estratégicas de Defensa (SIED), ya que son los únicos autorizados a tratar información clasificada como "secreto de Estado".

La revista sugiere que el objetivo final de la alegada creación de este núcleo es la fusión de los tres actuales servicios secretos, los dos civiles (SIS y SIED) y el militar (DIMIL-División de Informaciones Militares), en un único servicio de información y asegura que algunos departamentos, como el financiero ya están en una fase adelantada de integración.

El primero en desmentir está información fue el supuesto director del grupo, Julio Pereira. "La noticia es completamente falsa", afirmó Pereira que anunció que va a interponer una querella criminal "contra quién lo escribió la noticia y contra la revista Visao". Además, apuntó, "es un atentado grave contra mi idoneidad profesional y cívica y también afecta a la credibilidad del primer ministro", concluyó.

Después, el gabinete del Primer ministro también calificó la información de "completamente falsa" y el ministro de la Presidencia, Pedro Silva Pereira la tildó de "groseramente falsa" porque nada de lo que se dice en el artículo de la revista "es verdadero, todo es pura mentira" . Sin embargo, dijo, "no le cabe al gobierno hacer ningún juicio de intención sobre la noticia".

En rueda de prensa, Silva Pereira, afirmó que "no es verdad que haya cualquier núcleo restricto de análisis y producción de información al margen de los previstos por la ley. No es verdad que el Gobierno pretenda cualquier fusión de los servicios actualmente existentes y no es verdad que estos servicios vayan a ser transferidos o que hayan tenido un aumento de 25 millones de euros en los presupuestos para 2006", dijo rotundo.

Tras estos desmentidos la revista "Visao" reafirmó la información publicada y aseguró que pretende seguir investigando.

Aunque sin pronunciarse de forma clara, el Presidente de la República, Jorge Sampaio, desvalorizó la polémica y al salir de la presentación de un libro afirmó que "no estoy preocupado, sinceramente no estoy preocupado". El ministro de Justicia, Alberto Costa, que acompañaba al Jefe del Estado, no quiso comentar el asunto, "es una materia sobra la que no puedo ni debo hacer ningún comentario" , declaró.

Por su turno, el Partido Social Demócrata (centro derecha), líder de la oposición, requirió una audición "urgente" en la sede de la comisión parlamentaria de los miembros del Consejo de Fiscalización de los Servicios de Información, que hoy mismo se reunían con Julio Pereira para pedirle explicaciones. En opinión del PSD esta noticia puede producir alarma social porque "toca aspectos delicados como los derechos, la libertad y las garantías de los ciudadanos", declaró el portavoz parlamentario, Luis Marques Guedes. El resto de las partidos exigen explicaciones al primer ministro y al Consejo de Fiscalización.