Carlos Alvarado asume el reto de "unir" a Costa Rica tras una bronca campaña

El presidente electo de Costa Rica, Carlos Alvarado, y su mujer.
REUTERS / JUAN CARLOS ULATE
Actualizado 02/04/2018 16:16:07 CET

Fabricio Alvarado reconoce su derrota pero celebra que ha logrado colocar su mensaje en el debate político

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

El presidente electo de Costa Rica, el oficialista Carlos Alvarado Quesada, ha anunciado que su primera tarea en el Gobierno será "unir a la República", que ha quedado polarizada tras una encendida campaña en la que ha conseguido dar la vuelta a los resultados iniciales y derrotar al candidato conservador, Fabricio Alvarado Muñoz.

De acuerdo con los resultados del Tribunal Supremo de Elecciones con el 95 por ciento escrutado, Alvarado Quesada, del gobernante Partido Acción Ciudadana (PAC), se ha adjudicado el 60,74 por ciento de los votos, mientras que Alvarado Muñoz, del Partido Restauración Nacional (PRN), se ha quedado con un 39,26 por ciento.

Alvarado Quesada ha dado la sorpresa porque Alvarado Muñoz ganó la primera vuelta del 4 de febrero, con un 24 frente a un 21 por ciento, y, aunque los sondeos sobre intención de voto arrojaban un empate técnico para la segunda vuelta del 1 de abril, también daban cierta ventaja al representante del PRN.

En la recta final, los dos candidatos plantearon estos comicios como una "guerra" por la esencia de Costa Rica. Alvarado Muñoz, líder evangélico que logró hacer de su discurso religioso el eje de la campaña electoral, anunció que retiraría al país del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, radicado precisamente en San José, por unos fallos a favor del matrimonio homosexual y la comunidad LGTB. "Aquí hay espacio para que la diversidad se pueda manifestar. Pero eso no es gratis, no es imperecedero. A esta Costa Rica hay que defenderla", alertó su rival oficialista.

Las primeras palabras de Alvarado Quesada tras conocerse los resultados electorales han sido para agradecer a los 'ticos' que se hayan pronunciado "de forma contundente". "Costa Rica una vez más manda un mensaje. Bien hecho Costa Rica", ha celebrado ante cientos de personas en la plaza Roosevelt, en San Pedro de Montes de Oca, muy cerca de la capital costarricense.

Sin embargo, al mismo tiempo ha indicado que su prioridad será "unir a esta República para sacarla adelante y que sea líder en el siglo XXI". "Llevaré un Gobierno para todas y todos. Que cobije a todas las personas, sin ningún distingo", ha asegurado en su cuenta oficial de Twitter.

Por su parte, Alvarado Muñoz ha reconocido su derrota en las urnas. "Respetamos el resultado porque hoy ganó la democracia", ha escrito en la misma red social. "Felicito a don Carlos Alvarado y le reitero que puede contar con nosotros porque nosotros también amamos a Costa Rica", ha apostillado. Ya en el discurso ante sus simpatizantes, ha subrayado que los verdaderos adversarios son "la corrupción, la vagabundería, la mediocridad".

Además, a pesar de que no ha podido conquistar el Palacio de Gobierno, se ha mostrado contento por los resultados obtenidos en el proceso electoral. "No estamos tristes, porque hicimos historia, porque nuestro mensaje tocó las fibras más profundas de la sociedad de este país (...) Nuestro mensaje sí ganó las elecciones", ha afirmado y ha avanzado que "desde donde toque" seguirá defendiendo "esos principios y valores: la vida, la ética y la transparencia".

UNA DEUDA QUE SALDAR

Por otro lado, el fundador y diputado del PAC, Ottón Solís, ha admitido que, si bien la formación política ha ganado las elecciones presidenciales, "tiene una deuda con el país que Carlos tendrá que saldar".

Según Solís, la Administración del actual dirigente costarricense, Luis Guillermo Solís, dejará al Gobierno una deuda ética muy grande, en alusión a los casos de corrupción que han afectado al partido que llegó al poder con la promesa de romper con los vicios del bipartidismo.

"Nosotros (el PAC) despilfarramos parte de ese cheque" que nos dio la ciudadanía en las elecciones de 2014 y "ahora estamos en deuda (...) Costa Rica ya nos dio la oportunidad y ahora el PAC está en deuda con Costa Rica", ha sostenido, en declaraciones recogidas por la prensa local.

El legislador oficialista ha advertido a Alvarado Quesada de que los costarricenses le han dado un voto de confianza ante el que deberá responder. "Esto lo veo como una segunda oportunidad, con una advertencia gigantesca: Si ustedes quieren seguir vigentes, hagan esa revolución ética y eficiente del sector público", ha reclamado.