El presunto autor de los ataques con paquete bomba en Texas dejó una confesión de 25 minutos en su teléfono móvil

Lugar de la explosión en una oficina de la compañía FedEx en Texas
REUTERS / SERGIO FLORES
Publicado 22/03/2018 3:06:20CET

MADRID, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Policía de Estados Unidos ha indicado este miércoles que el presunto autor de los ataques con paquete bomba que han tenido lugar a lo largo del mes de marzo en el estado de Texas, en el sur del país, dejó una confesión de 25 minutos en el teléfono móvil antes de inmolarse con uno de sus artefactos.

El sospechoso, identificado como Mark Anthony Conditt, de 24 años, ha muerto durante la jornada en una operación llevada a cabo por las fuerzas de seguridad este miércoles de madrugada. El teléfono se encontraba entre sus cosas en el momento de su muerte, según los agentes.

"Es como el grito de auxilio de un joven que habla de los problemas que le han llevado a este punto", ha indicado el jefe interno de la Policía de la localidad de Austin, Brian Manley, que ha descrito el audio recabado como una confesión.

"No sabemos dónde ha pasado el sospechosos en cuestión las últimas 24 horas, por lo que todavía nos mantenemos alerta para garantizar que no se detonan más paquetes bomba en la comunidad", ha aseverado Manley a pesar de que el principal sospechoso ha fallecido.

Este mismo miércoles, las autoridades de Estados Unidos han hallado explosivos en la vivienda de Conditt. El agente de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) para Houston Fred Milanowki ha detallado que en una habitación de la vivienda han sido hallados explosivos de fabricación casera y otros componentes, si bien no había artefactos terminados.

Así, ha indicado que los agentes continúan registrando la vivienda en busca de otros artefactos o pruebas, al tiempo que ha dicho que existe una alta probabilidad que los mismos componentes fueran usados en los citados paquetes bomba, tal y como ha recogido el periódico local 'Austin American-Statesman'.

El jefe de la Policía de Austin, Brian Manley, ha explicado ante los medios que las pistas llevaron a las fuerzas de seguridad a un hotel de la localidad de Round Rock, en la zona metropolitana de la capital de Texas. Las fuerzas siguieron el vehículo del sospechoso hasta una autopista en la que el hombre se sintió cercado.

Cuando varios efectivos de las fuerzas de élite SWAT intentaron aproximarse al vehículo, el sospechoso provocó una explosión en el interior que le causó "heridas significativas" incompatibles con la vida. Uno de los agentes también sufrió daños como consecuencia de este incidente, aunque de carácter leve.