El primer ministro de Japón insta a las empresas a subir los salarios un 3% o más en 2018

Shinzo Abe
REUTERS / KIM KYUNG HOON
Publicado 26/12/2017 13:55:56CET

TOKIO, 26 Dic. (Reuters/EP) -

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha hecho un llamamiento este martes a las empresas a elevar los salarios un 3 por ciento o más el próximo año, manteniendo la presión en las compañías para que gasten su enorme tenencia de efectivo en salarios con el fin de ampliar los beneficios de sus políticas de estímulos, conocidas como "Abenomics".

"Debemos sostener y fortalecer el ciclo económico positivo de Japón el próximo año para lograr nuestro objetivo de larga data de derrotar a la deflación", ha sostenido Abe en un discurso durante una reunión de Keidanren, la patronal más grande de Japón.

"Para eso, me gustaría pedir a las compañías que eleven los salarios en un 3 por ciento o más la próxima primavera", ha añadido. Los salarios en grandes empresas han estado subiendo más de un 2 por ciento cada año desde 2014, según datos del Gobierno, y un incremento de 3 por ciento o más el próximo año ayudaría al Banco de Japón a alcanzar su elusivo objetivo de inflación del 2 por ciento.

El gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, ha dicho en la misma reunión que las empresas están renuentes a elevar los salarios porque se acostumbraron a dar prioridad a la seguridad laboral antes que al aumento de las compensaciones durante los 15 años de deflación.

El presidente de Keidanren, Sadayuki Sakakibara, no ha hecho referencias a salarios en su discurso en la reunión, centrándose en la necesidad de que Japón se ordene en materias fiscales. "Nos gustaría exhortar enérgicamente sobre la necesidad de restaurar la salud fiscal", ha afirmado, ante el riesgo de que la preocupación por la sostenibilidad del sistema de seguridad social de Japón pueda desanimar a los consumidores a gastar.

Las políticas de estímulo de Abe han ayudado a impulsar las ganancias corporativas y la confianza empresarial al elevar los precios de las acciones y debilitar al yen. Pero las empresas siguen renuentes a elevar los salarios y precios, citando un panorama económico incierto.