El primer ministro de Kosovo abre una investigación de una polémica extradición de seis turcos

El primer ministro de Kosovo, Ramush Haradinaj
REUTERS / HAZIR REKA - Archivo
Publicado 31/03/2018 13:39:02CET

PRÍSTINA, 31 Mar. (Reuters/EP) -

El primer ministro de Kosovo, Ramush Haradinaj, ha capitulado ante las demandas de los activistas pro Derechos Humanos y anunciado este sábado una investigación sobre los arrestos y posteriores expulsión de seis ciudadanos turcos por supuestos vínculos por el movimiento Gulen -- que Ankara culpa por el golpe fallido en 2016 --, y de los que el mandatario kosovar aseguró no haber sido informado.

En represalia, Haradinaj despidió al día siguiente al ministro del Interior de Kosovo y al jefe del servicio secreto por no informarle sobre los arrestos.

"Hoy hemos decidido iniciar una investigación de todas las estructuras (estatales) que estuvieron involucradas en el arresto y la deportación de los seis hombres turcos", ha dicho Haradinaj.

Ankara acusó a los seis arrestados de ser reclutadores para una red dirigida por el clérigo radicado en Estados Unidos, Fetulá Gulen. Ankara culpa a Gulen y su movimiento por el intento de golpe en 2016. Gulen niega haber participado.

Human Rights Watch criticó a las autoridades de Kosovo por los arrestos. "Además de los arrestos cuestionables, los hombres fueron enviados a un país donde se enfrentaban a un grave peligro de tortura", dijo el perro guardián en un comunicado.

Los familiares de los seis se habían quedado en el aeropuerto de Pristina hasta la madrugada del sábado, después de que se difundieran los rumores de que aún podrían estar en Kosovo, pero se marcharon entre lágrimas después de que la Policía confirmara que los seis habían sido enviados a Turquía el jueves.

"Mi padre fue secuestrado", dijo un miembro de la familia, Mustafa Gunakan, ya fuera del aeropuerto. "Pensamos que estábamos a salvo en Kosovo. Nunca pensamos que terminaría de esta manera", lamentó.

Florian Bieber, un experto de los Balcanes en la Universidad de Graz, dijo que el incidente podría ser perjudicial para Kosovo, que busca estrechar lazos con la Unión Europea. "Ciertamente dañará a Kosovo, tanto para arrojar dudas sobre el estado de derecho y la autoridad política como para la cooperación con un régimen que es autoritario y cada vez más antagónico con la UE", ha explicado el experto.