Más de 2.000 raciones del Ejército alimentan a los expedicionarios de la Ruta Quetzal-BBVA a su paso por Belice

Actualizado 30/06/2006 19:46:25 CET

CAYO CAULKER (BELICE), 30 Jun. (de la enviada especial de EUROPA PRESS Carolina Jiménez) -

Más de 2.000 raciones de comida aportadas por las Fuerzas Armadas españolas alimentan estos días a los 315 jóvenes expedicionarios de la Ruta Quetzal-BBVA, mientras se encuentran acampados en la playa de Cayo Caulker, Belice, el segundo país americano visitado por la edición 2006 de la Ruta.

Albóndigas, garbanzos, lentejas, judías callos, calamares, sardinas o caballa es lo que encontrarán los chicos en las "raciones individuales de combate" con que se alimentarán durante su estancia en esta isla. Desayunos a base de leche condensada y galletas, pastillas potabilizadoras de agua, hornillo y combustible y un chicle para limpiarse los dientes completan el contenido de las raciones.

En Cayo Caulker, dedican su tiempo al estudio de los manglares, y también a descansar, al menos por unas horas, en la playa, tras la agotadora jornada de viaje entre Yaxhá, al este de Guatemala, y Cayo Caulker, un total de 12 horas de viaje entre pistas embarradas, una larga espera para cruzar la frontera entre Guatemala y Belice por la localidad fronteriza de Melchor de Mencos, y travesía en barco.

En su estancia en Guatemala, la Ruta estuvo custodiada por el Ejército guatemalteco, pero no será así en Belice, y tampoco en México, siguiente etapa de su viaje, donde la expedición llegará mañana 1 de julio, sólo un día antes de las elecciones presidenciales que mantienen ocupadas a las Fuerzas de Seguridad del país.

La escala en Belice es un paréntesis en el recorrido por la civilización maya. Las raíces prehispánicas del territorio de Belice son muy parecidas a las de sus vecinos, pero este país es hoy una isla de habla inglesa en Centroamérica, miembro de la Commonwealth y de población mayoritariamente negra, principalmente descendientes de antiguos esclavos huidos del Caribe.

La siguiente etapa del viaje será Calakmul, en el sur de México, una ciudad que llegó a tener una población de 50.000 personas en su época de esplendor, en torno al año 680 de nuestra era, una ciudad "muy compleja", en palabras de la especialista Pepa Iglesias Ponce de León, de la Universidad Complutense, hasta que fue vencida por una ciudad rival, la guatemalteca Tikal, una de las más influyentes de toda la cultura maya.

Mientras los jóvenes suelen preguntar por el llamado 'colapso' de la civilización maya, el profesor Andrés Ciudad (Universidad Complutense), subdirector de la Ruta, rebate la tesis de una desaparición catastrófica por causas naturales o misteriosas, si bien en algunos casos, como el de Calakmul, está documentado que la ciudad vivió un periodo de sequía.

Según explica, el que esta hipótesis esté tan extendida se debe más bien a que gran parte de los estudios sobre el mundo maya se hicieron a partir de los años 30 del siglo XX, cuando en Europa y en Estados Unidos reinaba un clima de anticomunismo y había una necesidad de minimizar las causas políticas. Es el caso de Calakmul, de la que las primeras noticias son de 1931. "Necesitamos pensar que hay soluciones culturales no basadas en la lucha de clases", resume.

Para los expertos en mundo maya que acompañan a la Ruta Quetzal-BBVA, ya no cabe esperar muchos descubrimientos revolucionarios en cuanto a la cultura maya. De hecho, según la doctora Iglesias Ponce de León, aunque en la ciudad guatemalteca de Tikal el área residencial está en un 80% sin excavar, "no va a excavarse" porque "lo que queda no aportaría mucha más información de lo que ya sabemos". En las áreas monumentales sí está excavada una gran parte de las ruinas. Ahora, la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) participa en la reconstrucción de una de las áreas, la conocida como 'de los Siete Templos'.

Antes de partir hacia España, la Ruta Quetzal-BBVA visitará otras ciudades mayas en México, Tulum, Kohunlich y Cobán, En su etapa americana, no obstante, los jóvenes dedicarán también tiempo al último viaje de Cristóbal Colón --que le llevó a descubrir Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá-- y a conocer el primer mestizaje entre españoles y mayas: los hijos del náufrago español Gonzalo Guerrero y de la princesa maya Ixchel Can, en la mexicana península del Yucatán en 1511.

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