El rápido crecimiento demográfico, el mayor reto al que se enfrenta el Sahel

 

El rápido crecimiento demográfico, el mayor reto al que se enfrenta el Sahel

Mujeres con leña en Diffa (Níger)
LUC GNAGO / REUTERS
  
Actualizado 26/02/2017 9:45:32 CET

Unos 30 millones no tendrán suficiente para comer este año y 12 millones necesitarán asistencia alimentaria urgente

MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Sahel alberga a algunos de los países más pobres del mundo y que se están viendo especialmente azotados por el cambio climático, así como por la presencia de grupos terroristas y milicianos. Pero para el coordinador humanitario de la ONU en la región africana, Toby Lanzer, su principal reto es "el rápido crecimiento demográfico" que está experimentando.

"Si hay 150 millones de personas en el Sahel actualmente y esa población va a duplicarse hasta los 300 millones en los próximos 20 años, esto es un reto gigantesco", ha destacado Lanzer en una entrevista concedida a Europa Press antes de terminar su mandato en la región el próximo 1 de marzo.

El hecho de que la población se duplique supone que "no habrá suficientes escuelas, no se podrá formar a suficientes médicos, no se podrán crear suficientes empleos para absorber tal crecimiento de población", ha destacado.

Por ello, ha considerado prioritario abordar este asunto del que actualmente "no se habla mucho", ya que si no se hace "la gente será más pobre, habrá menos niñas en las escuelas, menos madres que puedan recibir atención médica, y la situación irá a peor con el tiempo".

En este sentido, ha defendido la necesidad de una "conversación constructiva con los líderes religiosos y con las autoridades en el Sahel sobre las posibilidades que el crecimiento de población representa pero también los riesgos".

Todos ellos, al igual que las propias comunidades de la región, deben entender que "si queremos seguir avanzando, si queremos un futuro más seguro y próspero para nuestros hijos --y esto es algo que todo el mundo quiere--, entonces tenemos que planificarlo, tenemos que considerar los recursos que tenemos disponibles incluidos los recursos humanos y lo que hace falta para desarrollarse en este sentido", ha subrayado Lanzer.

OTROS RETOS

El coordinador humanitario de la ONU ha reconocido que el Sahel se enfrenta a otros retos, como el cambio climático y el impacto que está teniendo en el medio ambiente de la región, en especial en Lago Chad, pero también la presencia de "grupos extremistas violentos", pero "el mayor reto es el rápido crecimiento de la población y gestionarlo de una manera construtiva".

"Este tema requiere mayor atención porque todo empieza y todo acaba con el número de personas que tienes en tu país", ha indicido, asegurando que pese a todo está "lleno de confianza por el Sahel", entre otras cosas por la capacidad de resistencia y aguante que tienen sus habitantes.

"Admiro a las personas de la región, sé que tienen en su interior la manera de modelar un mejor futuro para sus países y sus comunidades y ha sido un placer y honor trabajar para ellos", ha remachado.

INSEGURIDAD ALIMENTARIA

Según datos de la ONU, unos 30 millones de personas no tendrán suficiente para comer este año en el Sahel y 12 millones de personas necesitarán asistencia alimentaria urgente. La región cubre zonas de Senegal, Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Camerún y Chad, países estos últimos aquejados por la violencia del grupo terrorista Boko Haram.

Especialmente preocupante es el problema de la malnutrición, por otra parte endémico en algunos de estos países. En algunas zonas de Chad y del noreste de Nigeria, la prevalencia de la malnutrición global aguda está por encima del 30 por ciento, el doble del umbral de emergencia.

Para 2017, se estima que 6 millones de niños menores de 5 años y mujeres embarazadas y lactantes necesitarán asistencia en el Sahel, y en concreto 1,4 millones de niños requerirán tratamiento frente a la malnutrición aguda severa, mientras que se espera que otros 3,3 millones sufran malnutrición aguda moderada.

DESPLAZADOS

Por otra parte, más de 4,9 millones de personas se han visto desplazadas de sus casas, entre ellas unos 2,4 millones que han tenido que dejarlo todo por la violencia de Boko Haram. Algunos de estos últimos, principalmente nigerianos, han buscado refugio en los países vecinos. La mayoría de los desplazados viven en comunidades de acogida, que se han visto obligadas a compartir sus ya exiguos medios de vida con los recién llegados.

La situación de inseguridad también se ha deteriorado en Malí, donde los ataques armados, el bandidaje y la inseguridad en el centro y el norte del país han provocado nuevos desplazamientos de población. Actualmente hay unos 37.000 desplazados internos, mientras que otros 135.000 buscaron refugio en Burkina Faso, Mauritania y Níger.

Otro de los problemas que aquejan a los países del Sahel es su vulnerabilidad extrema ante las enfermedades y las epidemias, motivado principalmente por la falta de agua y de saneamiento y las pobres condiciones higiénicas en las que viven sus habitantes. Así, los brotes de cólera suelen ser recurrentes, pero también existe el riesgo de meningitis, sarampión y polio, según la ONU.

Para hacer frente a esta situación, Naciones Unidas ha solicitado este año 2.660 millones de dólares con los que espera poder ofrecer asistencia a 15 millones de personas en la región.

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