RDCongo.- El Ejército congoleño y la MONUC envían refuerzos al este de la RDC tras registrarse nuevos enfrentamientos

Actualizado 31/08/2007 18:54:56 CET

KINSHASA, 31 Ago. (EP/AP) -

El Ejército congoleño y la Misión de la ONU en la República Democrática de Congo (MONUC) enviaron hoy refuerzos al este del país un día después de que se registraran enfrentamientos en los que estuvo implicado un general renegado y que obligaron a cientos de civiles a huir, según informaron fuentes de Naciones Unidas.

Dos helicópteros de la ONU están sobrevolando la localidad de Katale "para disuadir a los beligerantes de que reanuden las hostilidades", señaló el portavoz de Naciones Unidas, mayor Gabriel De Brosses.

Ayer se habían registrado enfrentamientos entre fuerzas leales al ex general del Ejército Laurent Nkunda y tropas gubernamentales en Katale, localidad situada en las colinas del distrito de Masisi, en la provincia de Kivu Norte, fronteriza con Ruanda y Uganda. Al menos 30 soldados gubernamentales resultaron heridos, según el portavoz del Ejército, coronel Delphin Kahindi.

De Brosses indicó que 200 'cascos azules' adicionales han sido desplegados en la zona junto con una compañía del Ejército congoleño. Al parecer la zona está tranquila hoy. Por el momento no está claro cuántos habitantes se vieron obligados a huir, pero según fuentes de la ONU varias decenas han comenzado a regresar.

El este de la RDC es escenario desde hace tiempo de enfrentamientos entre milicias locales, soldados renegados y el Ejército. La ONU afirma que actualmente unas 650.000 personas desplazadas en Kivu Norte, 180.000 de ellas desde diciembre pasado. La semana pasada, 10.000 personas huyeron a través de la frontera hacia el sur de Uganda.

Por su parte, el ministro de Defensa, Chikez Diemu, dijo que el Gobierno está intentando negociar poner fin al conflicto con Nkunda, pero no dio más detalles. "El Gobierno ha optado por el diálogo para resolver este conflicto porque el diálogo no puede matar a nadie", afirmó Diemu. "Pero si la gente no escucha, nos veremos obligados a recurrir a la fuerza", añadió.

Nkunda, un ex general que se cree próximo a la cúpula militar de la vecina Ruanda, abandonó el Ejército y lanzó su propia rebelión tras concluir la guerra en la RDC, reivindicando que la transición a la democracia en el país estaba viciada y excluía a la minoría tutsi del país. Actualmente recauda sus propios impuestos y dirige un ejército que se cree que cuenta con varios miles de hombres.

En 2004, capturó durante un breve lapso la ciudad de Bukavu, en el este del pais, y sus tropas han sido acusadas de torturas y violaciones. Nkunda figura en una orden de arresto internacional por crímenes de guerra.