Rechazado el recurso para el archivo del proceso contra dos periodistas de Reuters encarcelados en Birmania

Los periodistas de Reuters Wa Lone (izquierda) y Kyaw Soe Oo (derecha) posan par
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Publicado 11/04/2018 8:45:58CET

Reuters lamenta su decisión del juez y subraya que los dos reporteros no han incumplido la legislación y solo hacían su trabajo

RANGÚN, 11 Abr. (Reuters/EP) -

Un juez ha rechazado este miércoles el recurso presentado por la defensa para solicitar el archivo del proceso por el que permanecen encarcelados dos periodistas de la agencia de noticias Reuters por posesión de documentos gubernamentales secretos.

Un tribunal de Rangún está a cargo de la instrucción preliminar del caso desde enero para decididir si los periodistas Wa Lon, que cumple este miércoles 32 años, y Kyaw Soe Oo, de 28 años, son acusados en virtud de una norma de la época colonial, la Ley de Secretos Oficiales, que contempla penas de hasta catorce años de prisión.

El juez encargado de este proceso, Ye Lwin, ha dicho que hay "una razón adecuada" para las acusaciones contra los dos reporteros y ha dictaminado que, por tanto, "no deberían ser puestos en libertad".

En un comunicado, el presidente y director general de Reuters, Stephen J. Adler, ha mostrado el rechazo del medio a la decisión judicial. "Estamos profundamente decepcionados por la decisión del tribunal", ha afirmado.

"Creemos que hay motivos sólidos para que el tribunal rechace este caso y libere a nuestros periodistas. Wa Lone y Kyaw Soe Oo estaban informando sobre varios temas en Birmania de forma imparcial e independiente. No han violado ninguna ley en el ejercicio de su labor periodística y simplemente estaban haciendo su trabajo. Continuaremos todo lo que podemos para garantizar su liberación", ha explicado.

Los abogados de la defensa y los fiscales expusieron hace una semaan sus argumentos ante el juez, después de que la defensa de los dos reporteros presentara una moción para el archivo del caso hace dos semanas.

Los letrados de los dos periodistas han argumentado que el testimonio de varios testigos llamados por los fiscales es insuficiente para mantener la acusación. Además, han denunciado inconstencias en varios testimonios y errores de procedimiento cometidos por las autoridades durante el arresto y los posteriores registros.

En las audiencias previas, un testigo llamado por la Policía dijo ante el tribunal que había quemado sus notas sobre los arrestos mientras que otro testigo, un civil, tenía escrito en su mano el lugar en el que se realizaron las detenciones, un punto clave en el procesamiento.

Otro testigo ha dicho que había firmado un documento en el que constaba el registro relacionado con los dos periodistas antes de que se rellenara en el escrito los articulos que se les decomisaron. El fiscal jefe del caso, Kyaw Min Aung, argumentó en contra del archivo y subrayó que los documentos que tenían los dos reporteros eran secretos y que el tribunal debía asumir que tenían intención socavar la seguridad del país.

Wa Lone y Kyaw Soe Oo han permanecido arrestados desde que fueron detenidos el 12 de diciembre. Los periodistas estaban trabajando en una investigación de Reuters sobre una masacre que acabó con la vida de diez civiles rohingyas en la aldea de Inn Din, en el estado de Rajine, durante la ofensiva de las Fuerzas Armadas birmanas que ha provocado el éxodo de más de 700.000 miembros de esta comunidad musulmana al vecino Bangladesh.

Siete militares birmanos han sido condenados a "diez años deprisión con trabajos en una zona remota" por haber participado en esa masacre, según contó el Ejército birmano este martes. Los dos periodistas contaron a sus familiares que fueron detenidos inmediatamente después de que dos policías que nunca antes habían visto les entregaran unos documentos en un restaurante de Rangún, tras haber sido invitados a reunirse por los dos agentes.

Los testigos presentados por la Policía, sin embargo, han dicho que los periodistas fueron interceptados en un control de tráfico por policías que desconocían que eran reporteros y que descubrieron que tenían en su poder documentos sobre el despliegue de fuerzas de seguridad en Rajine.

En su alegato, la defensa aseguró que los documentos solo contenían datos que ya estaban a disposición pública y que no pueden considerarse documentos secretos.