Reino Unido plantea a Irán sus preocupaciones por la detención de una activista británica

Theresa May
REUTERS
Actualizado 10/08/2016 2:03:45 CET

DUBAI/LONDON, 10 Ago. (Reuters/EP) -

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha planteado este martes al presidente iraní, Hasán Rouhani, su preocupación por la detención de la trabajadora humanitaria británica Nazanin Zaghari-Ratcliffe y por la de otros ciudadanos con doble nacionalidad, según ha indicado su oficina en un comunicado.

Zaghari-Ratcliffe, de 37 años, fue detenida a principios de abril cuando trataba de salir de Irán, tras una visita con su hija de dos años. La Guardia Revolucionaria iraní la ha acusado de conspiración para derrocar al Gobierno nacional, acusaciones que su marido, Richard Ratcliffe, ha negado.

Durante una llamada de teléfono entre ambos, May ha presentado varios casos consulares en los que están involucrados ciudadanos de doble nacionalidad, y ha subrayado la importancia de resolverlos mientras Londres y Teherán trabajan para reforzar "su relaciones diplomáticas", ha confirmado una portavoz de May.

Zaghari-Ratcliffe, que trabaja para la Fundación Thomson Reuters, organización con sede Londres, es una de los ciudadanos de doble nacionalidad --estadounidense, británica, canadiense o francesa, además de iraní-- que han sido detenidos en los últimos meses y que están en prisión acusados de varios cargos, entre ellos espionaje o colaboración con Gobiernos hostiles.

Si bien ambos han tratado esta cuestión, también han debatido sobre la necesidad de reforzar las relaciones entre los dos países, y sobre la puesta en marcha del histórico acuerdo alcanzado entre Irán y las potencias mundiales sobre su programa nuclear, sobre el que May ha indicado que Reino Unido podría renovar esfuerzos por mejorar la cooperación bancaria con Irán.

Desde que se levantaron, el pasado mes de enero, las sanciones internacionales sobre el programa nuclear iraní, los grandes bancos de todo el mundo han preferido mantenerse al margen ante el temor de ser penalizados por las restantes sanciones de Estados Unidos sobre otras cuestiones, como el blanqueo de dinero.