Rousseff planea viajar por América Latina y Europa después del 'impeachment'

 Dilma Rousseff,
REUTERS
Actualizado 10/08/2016 22:51:42 CET

BRASILIA, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, planea viajar por América Latina y por Europa después del juicio político ('impeachment') que se celebrará en su contra en las próximas semanas por supuestas irregularidades contables.

El diario brasileño 'Folha', ha revelado este miércoles que la líder izquierdista ha confesado a sus aliados más cercanos que pretende viajar durante meses tras un 'impeachment' que la prensa local da ya por perdido para Rousseff.

La ex guerrillera visitaría primero varios países de la región para encontrarse con viejos amigos, como José Mujica en Uruguay y Michelle Bachelet en Chile, para emprender después un tour por carretera en Europa.

Rousseff ha admitido además a su círculo de confianza que está "decepcionada" por el resulta de la votación sobre el 'impeachment' celebrada el martes en el Senado, en la que solo obtuvo 21 votos, frente a los 59 senadores que apoyaron el juicio político.

Ahora, el veredicto de la cámara alta será enviado al Tribunal Supremo Federal (TSF) para que fije la fecha del juicio político, que se celebrará en el Senado y estará dirigido por el presidente del TSF, Ricardo Lewandowski, quien ya ha sugerido el 25 de agosto.

Si durante el 'impeachment' un mínimo de 54 senadores hallan culpable a la mandataria latinoamericana, entonces será apartada definitivamente del cargo y será inhabilitada para los próximos ocho años. El único precedente en Brasil es el del ex presidente Fernando Collor.

Rousseff fue suspendida el pasado 12 de mayo por el Senado para llevar a cabo una investigación de un máximo de 180 días con el fin de decidir sobre el 'impeachment'. Desde entonces Michel Temer, su vicepresidente, gobierna de forma interina.

El Congreso investiga si Rousseff incurrió en un "crimen de responsabilidad" al aumentar el gasto público durante la campaña electoral para su ratificación en el cargo, en 2014, sin contar con el visto bueno del Parlamento, tal y como exige la legislación brasileña.