Tony Blair pide tranquilidad para solucionar el conflicto entre israelíes y libaneses

Actualizado 14/07/2006 19:10:23 CET

LONDRES, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

La escalada de violencia en Oriente Próximo ha centrado la conversación que han mantenido en el número 10 de Downing Steet el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, y el primer ministro británico, Tony Blair, antes de la cumbre del G8 de este fin de semana que tendrá lugar en San Petersburgo (Rusia).

Ambos, que ayer defendieron las acciones israelíes, trataron de llegar a un acuerdo para que haya unanimidad entre los líderes del G8 y apaciguar las tensas relaciones que se viven en Israel y Líbano.

Blair remarcó que la comunidad internacional debe fomentar la moderación en ambos bandos para negociar una solución y acentuó la importancia que el conflicto tiene para la seguridad mundial.

El jefe del Ejecutivo británico señaló que "la única forma de lograr que esta situación se resuelva consiste en apoyar la misión de Naciones Unidas y conseguir que el trance se tranquilice cuanto antes, para regresar así a la hoja de ruta, que ofrece la única posibilidad de una solución pacífica para el futuro de los dos estados".

"Lo que ha pasado, durante las pasadas dos semanas, es un síntoma de lo que ocurrirá cada vez que no esté allí el empeño y el compromiso de toda la comunidad internacional para intentar resolver el conflicto". "Esto no se arreglará, en mi opinión, si permitimos que la situación se desarrollar tal y como está en este momento", apostilló el primer ministro de Reino Unido.

Los dos mandatarios subrayaron que las únicas diferencias en la postura de todos los líderes G8 podrían ser los matices. Harper indicó que la intensificación de la violencia es inevitable a no ser que se tomen algunas medidas. Declaró que "es esencial que se devuelva a los soldados" secuestrados por milicianos palestinos y libaneses.

"El mayor problema es que es muy difícil avanzar sobre la 'hoja de ruta' a no ser que el Gobierno de Hamás esté preparado para aceptar sus principios", añadió el primer ministro canadiense.

Blair aprovechó la oportunidad para asegurar que no culpará a ninguna nación sobre su posición respecto al acuerdo de Kyoto. Sostuvo que el desafío más crítico para todos los países es un programa de cambio climático que se extienda más allá de la fecha de vencimiento del acuerdo, en 2012.

Ambos mandatarios acudirán mañana a la cumbre del G8 que se celebrará en San Petersburgo, donde se reunirán con los presidentes del resto de países que integran el G8: Vladimir Putin (Rusia), George W. Bush (Estados Unidos), Junichiro Koizumi (Japón), Jacques Chirac (Francia), Angela Merkel (Alemania) y Romano Prodi (Italia), junto a mandatarios de otros países emergentes como China, Sudáfrica, India, México y Brasil.

Los temas que previsiblemente se tratarán serán la crisis en Oriente Oriente Próximo y en Irán, el terrorismo, los misiles norcoreanos y los nuevos precios históricos del petróleo, impulsados precisamente por estas tensiones geopolíticas.

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