Rusia insta a evitar cualquier acción que aumente la inestabilidad en Oriente Próximo

Vladimir Putin, presidente de Rusia
REUTERS / POOL NEW - Archivo
Publicado 15/05/2018 12:10:29CET

MADRID, 15 May. (EUROPA PRESS) -

Rusia ha instado este martes a todas las partes a evitar cualquier acción que pueda aumentar la inestabilidad en Oriente Próximo, en alusión a los enfrentamientos que se produjeron el lunes en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza, que se saldaron con 60 palestinos muertos y más de 2.700 heridos.

"Esta situación, además de la muerte de decenas de palestinos, despierta una gran preocupación en nosotros. Estamos observando muy atentamente el desarrollo de los acontecimientos", ha dicho el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, según informa la agencia de noticias Sputnik.

Peskov ha solicitado a los principales actores de la región, "especialmente los integrantes del cuarteto" para Oriente Próximo --Rusia, Estados Unidos, la UE y la ONU--, "que eviten cualquier acción que pueda provocar nuevas escaladas de tensión".

La matanza perpetrada el lunes en Gaza es la peor en un solo día desde que el 30 de marzo comenzaron las manifestaciones de cara a la 'Nakba' ('Catástrofe'), que se celebra este 15 de mayo y conmemora el inicio del éxodo palestino por la creación del Estado de Israel. Desde entonces cerca de un centenar de palestinos ha muerto sin que haya ni una baja israelí.

Las protestas se exacerbaron coincidiendo con la ceremonia inaugural de la nueva Embajada de Estados Unidos en Israel, que ha sido trasladada de Tel Aviv a Jerusalén. Esto supone el reconocimiento de la ciudad santa como capital israelí por parte de la potencia norteamericana, lo cual rompe el único punto de consenso internacional: que el estatus de Jerusalén, que ambas partes reivindican como propia, debía decidirse en un eventual diálogo de paz.

Unos 40.000 palestinos se concentraron el lunes a lo largo de la frontera entre la Franja de Gaza e Israel en trece localizaciones distintas desde primera hora y hasta las 17.30 (hora local), cuando Hamás, que ha admitido estar detrás de las protestas, ordenó la retirada.

Testigos consultados por las agencias de noticias palestinas Wafa y Maan han declarado que las fuerzas hebreas usaron gases lacrimógenos y munición real contra los manifestantes. Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), por su parte, han acusado a los palestinos de emplear armas de fuego, cócteles molotov y otros explosivos y de intentar traspasar la valla limítrofe.

El elevado número de víctimas ha suscitado la crítica de toda la comunidad internacional a excepción de Estados Unidos, que una vez más se ha posicionado junto a su aliado Israel. Ambos han culpado a Hamás del baño de sangre por empujar a los palestinos hacia "un terrible riesgo", en alusión a las tropas hebreas. La facción palestina, por su parte, ha llamado a una nueva intifada.