UNICEF advierte de que un millón de niños están en peligro a causa de la crisis del Sahel

Actualizado 05/04/2012 12:57:39 CET

MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha advertido este jueves de que alrededor de un millón de niños corren peligro a causa de la crisis alimentaria de la región del Sahel, en África noroccidental, y de que es necesario actuar con urgencia para poner fin al "desastre".

"Esta región siempre está al borde de una crisis. Familias y niños ya sufrieron las sequías de 2010 y 2005", declaró el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, durante su visita al oeste de Chad, en la que reclamó "una urgente escalada de los esfuerzos humanitarios para frenar esta crisis y la espiral de desastres".

A las crisis habituales en el Sahel, advirtió, "se suman la creciente inseguridad en varios países, con cientos de miles de desplazados, la subida del precio de los alimentos y una mala cosecha".

"Para los niños es más duro ahora recuperarse y resistir otras amenazas a su salud como la polio, el sarampión, la meningitis y el cólera" añadió. "La gente de Sahel está al borde de una tormenta perfecta, con un millón de niños en riesgo", aseguró Lake.

UNICEF ha movilizado a nutricionistas y ha instalado cientos de centros de recuperación nutricional en los ocho países del Sahel, donde unas 15 millones de personas sufren las consecuencias de la sequía.

La alarma sobre la crisis nutricional que se avecinaba en el Sahel se dio en diciembre pasado, pero la respuesta "se ha quedado por debajo de las necesidades", según UNICEF.

A juicio de la agencia de la ONU, la actual crisis es "una nueva oportunidad para abordar las causas de la elevada desnutrición crónica en el Sahel", ya que podría servir para ayudar a los Gobiernos y a las comunidades a construir unos sistemas de sanidad robustos, así como servicios sociales y protección social, y para apoyar la creación de sistemas sostenibles de supervivencia y cambios de hábitos.

"No se trata solo de salvar vidas hoy", advirtió Lake. "Se trata de prevenir nuevas emergencias en el día de mañana con la nutrición adecuada en el momento oportuno, especialmente para los niños menores de tres años, y se trata de impulsar sistemas de salud robustos, de forma que podamos impedir otra trágica emergencia y los niños no tengan que acabar en centros nutricionales", agregó.

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