Sarkozy carga contra la inmigración clandestina por ser "intolerable" y poner en dificultades a Europa

 

Sarkozy carga contra la inmigración clandestina por ser "intolerable" y poner en dificultades a Europa

Actualizado 10/07/2006 18:28:10 CET

RABAT, 10 Jul. (EUROPA PRESS/Antonio Rodríguez) -

El ministro francés del Interior, Nicolas Sarkozy, cargó hoy en su intervención de la Conferencia euroafricana de Rabat contra la inmigración clandestina por ser un fenómeno "intolerable" que atenta "contra el orden público de los Estados europeos y la estabilidad de sus pactos sociales".

"Lo digo claramente, la situación que vivimos hoy en Europa es intolerable. Europol estima el número de inmigrantes que entran ilegalmente en Europa en 500.000 personas. Esta inmigración clandestina es un golpe al orden público de los Estados europeos y la estabilidad de sus pactos sociales", indicó con vehemencia.

El próximo candidato a las presidenciales francesas de 2007 hizo hincapié en que la inmigración ilegal es la "esclavitud del Estado moderno actual" ya que las personas que llegan al continente europeo en esta situación, "son entregados al horror del trabajo clandestino", sobre todo el relativo al tráfico de drogas y la prostitución.

Sarkozy dejó claro que europeos y africanos han quedado muy afectados por la "tragedia" de millares de inmigrantes africanos que han intentado entrar en Ceuta y Melilla o alcanzar las costas de Canarias en condiciones "lamentables, incluso con el precio de sus vidas".

Insistió en que los países africanos den "confianza" a sus respectivas juventudes y que les "persuadan" de un futuro distinto del de la inmigración. "Es una de las cuestiones fundamentales de nuestro tiempo. Nuestros destinos están ligados: el fracaso de África hoy será un desastre para la Europa de mañana", señaló.

A raíz de declaraciones previas sobre el fenómeno de la inmigración, quiso puntualizar que la inmigración africana, "bajo ciertas condiciones", puede ser una oportunidad tanto para Europa como para África. "Francia está particularmente abierta a la inmigración africana. De un total de 160.000 permisos de residencia que mi país entrega cada año a inmigrantes no europeos, el 65% de ellos son facilitados a personas que provienen del continente africano", destacó.

En este sentido, subrayó que "la inmigración cero es un mito peligroso" ya que Europa no tiene intención de "replegarse sobre sí misma ni erigirse en fortaleza". Pese a ello, puntualizó a continuación que tampoco acepta el discurso "extremista" de los partidarios de una inmigración "sin límites".

"La apertura general de las fronteras de Europa provocaría al final una desestabilización del continente y el riesgo de una llegada al poder de los partidos extremistas y xenófobos en el que África sería la primera víctima", constató el ministro francés.

A su juicio, son necesarios tres objetivos que guíen la acción de europeos y africanos. En primer lugar, la existencia de una "inmigración elegida" fruto del consenso entre el país de origen y el de destino que permita cupos anuales. En segundo lugar, favorecer el desarrollo en los países africanos en un momento en el que 8.100 millones de dólares fueron enviados en remesas al continente en 2005. El último eje es la citada lucha contra la inmigración ilegal.

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