Secretario de Defensa de EEUU presentará propuesta para cerrar Guantánamo

Base Naval de Guantánamo
US NAVY
Publicado 06/06/2015 12:24:10CET

WASHINGTON, 6 Jun. (Reuters/EP) -

El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, ha asegurado que está trabajando junto a la Casa Blanca para presentar una propuesta al Congreso sobre el cierre de la prisión de Guantánamo, una de las promesas del presidente, Barack Obama.

El Senado está debatiendo un proyecto de defensa anual que permitiría el cierre de la prisión, pero sólo si el presidente antes presenta un plan que sea aprobado por el Congreso, actualmente liderado por los republicanos.

La prisión militar de Estados Unidos en la base naval de Bahía de Guantánamo en Cuba fue creada tras los ataques del 11 de septiembre del 2001 para detenidos de Al Qaeda y talibán.

Obama prometió cerrar la prisión en un año a su llegada a la Casa Blanca en 2009. Sin embargo, los republicanos, preocupados ante la posibilidad de tener que trasladar a los detenidos a Estados Unidos, han evitado esta medida.

El senador republicano John McCain, jefe del Comité de Servicios Armados del Senado, ha pedido a Obama que presente un plan para cerrar Guantánamo y está apoyando la propuesta en el proyecto anual, la Ley de Autorización de Defensa Nacional.

McCain ha indicado que la propuesta de cierre debería incluir un plan para escuchar los casos de los prisioneros que aún se encuentran en la instalación. También se necesitaría un plan para la detención de futuros presos.

"Estoy trabajando con la Casa Blanca para preparar un plan que presentaremos más adelante, por una solicitud pendiente desde hace mucho, al Congreso y lo discutiremos", ha explicado Carter los a periodistas.

Carter ha calificado el cierre de la prisión de "paso constructivo". "Es importante ver si podemos encontrar una forma de avanzar, muchos compartimos este punto de vista lo suficiente para conseguirlo", ha explicado el secretario de Defensa.

La instalación, que en un momento congregó a casi 800 detenidos, ahora tiene a unos 120 reos, después de que la mayoría hayan sido transferidos a sus propios países o a otro Estado.

La prisión aún genera debates entre los defensores de los Derechos Humanos y funcionarios de seguridad respecto a si los sospechosos por terrorismo deberían ser procesados en el sistema legal civil de Estados Unidos o ser tratados como combatientes enemigos y enfrentar las leyes de guerra.