Los secuestradores de un argentino en Nigeria exigen un rescate a cambio

Publicado 25/06/2015 19:13:57CET

BUENOS AIRES, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los secuestradores de Santiago López Menéndez, el ingeniero agrónomo raptado el miércoles en el este de Nigeria, se han puesto ya en contacto con las autoridades y han exigido el pago de un rescate a cambio de su liberación, confirmando de este modo que se trata de un rapto por motivos económicos.

"Se comunicaron los captores y la empresa para la que trabaja Santiago (Four Mills of Nigeria) puso un negociador. Están empezando las conversaciones pero pueden llevar su tiempo", ha explicado el padre del joven, Jorge, en declaraciones a una emisora local recogidas por la agencia oficial Télam.

El padre del secuestrado, de 28 años, ha preferido no precisar el monto del rescate solicitado, pero ha explicado que la empresa para la que trabaja su hijo le ha garantizado que "iban a hacer lo que sea para que Santiago esté en libertad".

Se trata de "una multinacional muy fuerte en Nigeria ya que son los mayores productores de harina y galletitas del país", ha resaltado, incidiendo en que "es un secuestro extorsivo, no es político, lo que abre una esperanza".

Por su parte, el embajador argentino en Nigeria, Gustavo Dzulaga, había confirmado previamente que los secuestradores ya habían establecido contacto, lo cual "es una buena señal y ya se está negociando la liberación". Según ha dicho, se cree que los secuestradores serían "un grupo criminal y no uno terrorista o extremista".

"Tampoco se puede descartar de plano porque Boko Haram también realiza este tipo de secuestros extorsivos, pero lo cierto es que no hicieron ninguna reivindicación religiosa o política", ha explicado en Radio La Red, que ha aclarado que los secuestradores no han dado ninguna prueba de vida.

López se encontraba junto a otros empleados de la empresa para la que trabajaba, Flour Mills of Nigeria, en una finca de la misma cuando hombres armados en motos llegaron haciendo disparos al aire y, tras gritar "¡no queremos matar a nadie!", se llevaron consigo al argentino, según ha relatado su hermana Manuela al diario 'La Nación'.