Seúl insiste en la necesidad "vital" del despliegue del sistema antimisiles THAAD ante las críticas de China

El primer ministro y presidente interino de Corea del Sur, Hwang Kyo Ahn
KIM HONG-JI / REUTERS
Publicado 03/03/2017 7:03:04CET

MADRID, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Corea del Sur y presidente en funciones, Hwang Kyo Ahn, ha insistido este viernes en la necesidad de desplegar --conjuntamente con Estados Unidos-- el Terminal High Altitude Area Defence (THAAD), un avanzado sistema de defensa antimisiles, en la península coreana, a pesar de las continuas objeciones de China.

"El despliegue del THAAD es una medida de defensa vital para satisfacer las necesidades de seguridad nacionales y proteger las vidas de los ciudadanos de las amenazas de Corea del Norte", ha asegurado Hwang, según declaraciones recogidas por la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

"Quiero reiterar que no afectará a ningún tercer país", ha añadido el primer ministro surcoreano. Las declaraciones de Hwang llegan después de que Pekín ordenara a sus agencias turísticas, a comienzos de esta semana, suspender todos los viajes a Corea del Sur como medida de presión.

"Dado que se espera que la protesta de China contra el despliegue del THAAD se incremente cuando demos pasos más concretos, seguiremos supervisando las acciones que tome Pekín mientras ampliamos nuestra comunicación con el Gobierno chino", ha asegurado el presidente.

Asimismo, ha insistido en que se tomarán "las medidas necesarias" cuando llegue "el momento apropiado".

China, al igual que Rusia, han mostrado su preocupación por el despliegue de este sistema, que creen que podría dañar sus intereses estratégicos.

El pasado mes de julio Corea del Sur y Estados Unidos acordaron este movimiento con el objetivo de reforzar la defensa del país asiático ante las amenazas vertidas por Corea del Norte. Seúl espera concluir el despliegue del sistema el próximo mes de mayo.

La decisión se tomó cinco meses después de que se iniciaran las negociaciones entre ambas partes para el despliegue de este sistema de derribo de misiles balísticos de corto, intermedio y medio alcance a través del impacto directo.

Las negociaciones arrancaron después de que Corea del Norte lanzara, a principios de febrero, un misil de largo alcance. Esto supuso una nueva prueba de tecnología de misiles balísticos, que se sumaba a los cuatro ensayos nucleares llevados a cabo por Pyongyang el mes anterior, cifra que después del último ensayo, realizado en septiembre, se ha elevado a cinco.

Las medidas punitivas impuestas por el Consejo de Seguridad contra Corea del Norte prohíben expresamente a la nación asiática hacer pruebas nucleares y lanzar misiles, así como continuar desarrollando ambas industrias, si bien Pyongyan ha seguido haciéndolo.

Corea del Norte justifica su escalada nuclear y militar por la necesidad de defenderse de lo que considera movimientos provocadores de Corea del Sur y Estados Unidos.

Las dos Coreas siguen técnicamente en guerra porque solamente firmaron un armisticio para cesar indefinidamente las hostilidades después de enfrentarse entre 1950 y 1953.

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