El contagio del sida de madres a hijos no llega al 1% en los países ricos y alcanza el 45% en el resto, según MSF

 

El contagio del sida de madres a hijos no llega al 1% en los países ricos y alcanza el 45% en el resto, según MSF

Actualizado 30/11/2007 14:02:51 CET

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

La organización humanitaria Médicos sin Fronteras (MSF) aseguró hoy que la transmisión del sida de madres a hijos en los países desarrollados ya es inferior al uno por ciento mientras que en los países en vías de desarrollo las tasas de transmisión alcanzan entre el 25 y el 45 por ciento, una "prueba de una disparidad terrible en las estrategias de lucha contra el sida a nivel global".

"Al mismo tiempo que el informe de ONUSIDA habla de una relativa estabilización en el avance del sida y de que en los países más desarrollados se ha conseguido prevenir de una manera muy eficaz la transmisión de madres a hijos, el sida infantil continúa constatando una discriminación brutal en la lucha contra la epidemia en el mundo", alertó hoy la organización con motivo del Día Mundial del Sida, que se celebra mañana.

Según MSF, "la enorme disparidad de las cifras de los pacientes de sida pediátricos refleja una fuerte discriminación en la lucha contra el sida, como constata el hecho de que más del 88 por ciento de los niños que han adquirido la infección viven en el África Subsahariana y sin acceso a servicios de atención y tratamiento".

"Hemos visto la diferencia radical que entraña poner a disposición de las poblaciones un sistema de prevención de la transmisión vertical, de madre a hijo (PMTCT por sus siglas en inglés) mediante la atención prenatal", afirmó la doctora Elena Alonso, responsable de los programas de atención y tratamiento de VIH/sida que lleva a cabo la sección española de Médicos Sin Fronteras.

"En España y en la mayoría de los países desarrollados, el número de niños que nace con sida es muy escaso", explicó. "Sin embargo, la falta de accesibilidad tanto a la atención prenatal como el grado de discriminación hacia la mujer en muchos países de África Subsahariana hacen que una gran parte de ella no acudan al hospital para dar a luz", denunció.

"Si no hay atención prenatal, no podemos saber si el niño corre el riesgo de infectarse con el virus. Está claro que no hay otra manera de detener la transmisión y el avance de la enfermedad", aseveró la experta de MSF.

La organización revela que la prevención de la transmisión materno-infantil ha hecho que en los países desarrollados se detenga prácticamente el avance de la enfermedad en los más pequeños, llegando a reducir las tasas en menos de un uno por ciento.

"En el programa que llevamos a cabo en Busia, en el oeste de Kenia hemos visto los óptimos resultados que da poner a disposición de las poblaciones programas en los que se aplica el PMTCT. En la comunidad, las mismas mujeres portadoras del virus nos ayudan a extender la demanda de estos servicios y a aumentar la preocupación y el cuidado de las mujeres embarazadas. Sin embargo no hemos de olvidar que las tasas de transmisión en África subsahariana pueden llegar a ser del 25 al 45%", explicó Elena Alonso.

DETECCIÓN Y TRATAMIENTO

La detección de la infección por VIH en bebés "es crucial para que el tratamiento antirretroviral (ARV) pueda iniciarse lo antes posible", advirtió MSF. En todo caso, señaló, el diagnóstico a través de síntomas clínicos no basta, puesto que los síntomas no suelen ser aparentes en los primeros estadios de la enfermedad y pueden confundirse con los de otras enfermedades típicas de la infancia, explicó la organización.

En adultos, la infección por VIH con frecuencia se diagnostica a través de una prueba de anticuerpos. Pero la detección de anticuerpos en bebés no es necesaria, porque todos los niños nacidos de mujeres VIH-positivas adquieren los anticuerpos de sus madres. Los anticuerpos maternos pueden permanecer en la sangre de los niños hasta 18 meses.

La forma estándar actual utilizada para diagnosticar el virus en niños menores de 18 meses consiste en detectar la presencia de partículas del virus VIH en la sangre. Aunque ahora es posible realizar la prueba al bebé hasta las seis semanas después de haber nacido, requiere de una infraestructura muy cara y muy poco disponible en los países donde el sida hace más estragos. En la mayoría de estos contextos sigue siendo necesario esperar hasta los 18 meses.

En los países ricos, a los niños y bebés infectados tras ser diagnosticados rápidamente se les administra la terapia antirretroviral (TAR), una estrategia que ha probado con éxito que reduce la enfermedad y muerte.

Hasta hace poco, las dosis fijas combinadas (FDC, por sus siglas en inglés) que consisten en combinar varios medicamentos en una sola píldora, simplificando el tratamiento y ayudando a mejorar la adherencia, no existían para los niños.

Las primeras dosis fijas combinadas han venido de los laboratorios genéricos, "lo cual refleja el enorme desinterés de las multinacionales farmacéuticas de marca, y el fracaso del actual modelo de I+D médico que se ha evidenciado también en la última reunión de la Organización Mundial de la Salud (OMS)", advirtió MSF. Aparte, las mejoras en cuanto a los tratamientos están llegando "demasiado tarde". Los estándares de la OMS para el tratamiento pediátrico se fijaron después de que estos tratamientos estuvieran ya en el mercado.

Aún así, "en medio de todas las dificultades que significan la falta de accesibilidad de lo servicios y de innovación en diagnóstico y tratamientos, se pueden obtener logros realmente importantes", afirmó MSF. Por ejemplo, "en Zimbabue, donde los equipos de MSF trabajan desde hace cinco años, se han conseguido tratar a más de 1.000 niños, los cuales han mejorado considerablemente su estado de salud", afirmó el pediatra de MSF Fernando Parreño, desde Bulawayo, en Zimbabue.

"Actualmente, los problemas económicos y políticos que afronta el país hacen que estos éxitos puedan mermar. Cuando no es la falta de posibilidades a la hora de acceder a los servicios y a las herramientas de diagnóstico y tratamiento, es la precariedad que se vive en estos contextos los que amenazan la salud de los pequeños que atendemos. Si los más de 1.000 niños que han estado bajo tratamiento empeoran no será sólo por causa del sida", añadió.

MSF empezó a proporcionar la terapia antirretroviral a niños en diciembre del año 2000. Hoy, MSF está tratando a casi 100.000 pacientes con ARV en más de 30 países, de los cuales el siete por ciento son niños menores de 15 años.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies