Francia, Noruega, Chile y Brasil lanzan UNITAID, para facilitar el acceso a los tratamientos en países pobres

Actualizado 03/06/2006 18:31:20 CET

NUEVA YORK, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Francia, Brasil, Chile y Noruega han lanzado una operación internacional, UNITAID, que tiene como objetivo facilitar el tratamiento a los pacientes seropositivos en los países en desarrollo y que será financiado esencialmente gracias a un impuesto sobre los billetes de avión.

La Facilidad Internacional para la Compra de Medicamentos, bautizada como UNITAID, fue lanzada ayer viernes en Nueva York durante una rueda de prensa del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Philippe Douste-Blazy, su homólogo brasileño, Celso Amorim, el ministro noruego para el Desarrollo Internacional, Erik Solheim, y la ministra chilena de Salud, Lidia Amarales.

Según informó la ONU, UNITAID permitirá proporcionar a los países en desarrollo medicamentos como los antirretrovirales contra el sida a precios más bajos que en los países desarrollados.

El proyecto se va a beneficiar de la cooperación de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), que "le asegurará una promoción excepcional con ocasión del Mundial 2006", indicó la ONU en un comunicado.

La operación será financiada con fondos procedentes de 43 países, obtenidos de varias maneras, entre ellas, gracias a impuestos sobre los billetes de avión como preconizan especialmente Francia y Brasil. En un mensaje leído por su ministro de Exteriores, el presidente francés, Jacques Chirac, deseó que la suma de dinero reunida por "la contribución de solidaridad sobre los billetes de avión", cuyo principio es adoptado por 14 países y que entrará en vigor en Francia el 1 de julio, se destine a "una Facilidad Internacional de Compra de Medicamentos".

"Contra el sida, la comunidad internacional ha tomado dos compromisos: asegurar de aquí a 2010, es decir mañana, el acceso universal a los tratamientos y haber invertido en 2015 la progresión de la pandemia", recordó el presidente francés.

"Debe mantenerlos (los compromisos), ya que la situación actual donde el virus continúa propagándose, costando más de tres millones de vidas al año, donde la aplastante mayoría de los enfermos están en el sur y los medicamentos en el Norte, algo moralmente condenable, políticamente peligroso y económicamente absurdo", agregó Chirac.