Siria.- El IISS dice que el Gobierno de Al Assad depende de un núcleo leal conformado por 50.000 tropas

Actualizado 15/03/2013 9:01:44 CET

Valora que "existe un riesgo considerable de que un fin rápido del conflicto sea tan desestabilizador como su prolongación"

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Internacional para Estudios Estratégicos (IISS), un 'think tank' británico, ha afirmado este jueves que el Gobierno de Bashar al Assad depende en la actualidad de un núcleo leal conformado por alrededor de 50.000 tropas, lo que supone menos de una cuarta parte del Ejército sirio, por lo que ha valorado que el balance militar se comienza a decantar en favor de los rebeldes.

"De una fuerza nacional de 220.000, la fuerza efectiva del Ejército sirio cayó en otoño de 2012 hasta la mitad de esta cifra. En esencia, el régimen solo podía tener segura la lealtad de las Fuerzas Especiales, la Guardia Republicana y las Divisiones de Élite 2 y 4, que están compuestas principalmente por alauíes (rama del chiísmo a la que pertenece Al Assad)", ha dicho la organización.

Desde entonces, la cifra ha caído hasta el balance actual de 50.000 soldados, en base al análisis publicado por el 'think tank'. En este sentido, ha destacado que "el efecto acumulado de las deserciones, las pérdidas en el campo de batalla y el daño a la moral de las tropas serán definitivas en el resultado del conflicto".

Por otra parte, el IISS ha destacado que el apoyo externo a los rebeldes se ha incrementado en términos de asistencia no letal, financiación para la compra de armas, si bien ha apuntado que "posiblemente en el futuro próximo habrá un apoyo abierto extranjero en la entrega de equipamiento de combate".

En este sentido, ha dicho que la capacidad de los rebeldes "se está incrementando" y que ahora "pueden conseguir capacidades limitadas por parte de fuentes extranjeras". Sin embargo ha expresado que "sigue existiendo preocupación por el número de grupos rebeldes, sus objetivos y la presencia de 'yihadistas' entre ellos".

El IISS ha reseñado que, como consecuencia de todo ello, el Gobierno sirio "es consciente de que muchos grupos rebeldes comparten un objetivo común para derrocarlo, pero por otra parte sabe que comparten pocos puntos más en común, y están además desunidos y descoordinados". "Se han visto episodios de enfrentamientos entre grupos rebeldes", ha recordado.

"El régimen de Al Assad es también consciente de que una intervención extranjera directa es poco probable mientras no se crucen 'líneas rojas' como el uso de armas químicas", ha añadido, antes de resaltar que "Siria no será otra Libia, pero los eventos en el país generan preocupaciones ante el periodo posterior a la posible caída del régimen".

En este sentido, ha recordado que un año y medio después de la caída y muerte del exlíder libio Muamar Gadafi muchos grupos rebeldes siguen sin entregar las armas.

"Si cae Al Assad, habrá una preocupación importante en los estados de la región y del resto del mundo sobre las intenciones de los grupos armados y sobre el destino del armamento de ambos bandos", ha argumentado, antes de remachar que "existe un riesgo considerable de que un fin rápido del conflicto sea tan desestabilizador como su prolongación".

Naciones Unidas calcula que desde marzo de 2011, cuando comenzó el levantamiento popular contra el Gobierno de Bashar al Assad, unas 70.000 personas han muerto a causa de los combates entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes.

El Gobierno atribuye gran parte de las víctimas a los grupos terroristas que actúan en el país árabe --según ha denunciado insistentemente-- con la financiación y el apoyo material de Arabia Saudí, Qatar y Turquía, entre otros.

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