Los soldados que se amotinaron en enero anuncian que ponen fin a sus demandas para el pago de suplementos

 

Los soldados que se amotinaron en enero anuncian que ponen fin a sus demandas para el pago de suplementos

Revueltas en Costa de Marfil
REUTERS
Publicado 12/05/2017 7:24:57CET

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Los soldados de Costa de Marfil que se amotinaron a principios de año en la ciudad de Bouaké por el impago de una serie de pluses han anunciado este jueves que pondrán fin a sus demandas para el pago de los suplementos, tras un acuerdo con el presidente del país, Alassane Ouattara.

"Dados los sacrificios realizados para satisfacer nuestras demandas en este momento difícil, nosotros, soldados (...) renunciamos definitivamente a cualquier reivindicación de tipo financiero", ha recalcado un portavoz de los amotinados, reclamando a todos los amotinados que se ciñan al acuerdo.

En este sentido, el portavoz, que se ha presentado como sargento Fofana, ha apuntado a un acuerdo "consensuado" con el Ministerio de Defensa del país en el que el Gobierno "presenta una solución preliminar a los problemas (planteados por los soldados amotinados)".

Durante su comparecencia, el sargento Fofana se ha disculpado ante el presidente por el motín, asegurando que "siguen a su disposición" y que "su misión no ha cambiado".

"Presentamos todas nuestras excusas ante usted, como padre de la nación y jefe supremo del Ejército", ha indicado, en un discurso retransmitido por la cadena de televisión estatal, RTI.

"Seguiremos cumpliendo con nuestro deber, a pesar de que hayamos pedido más derechos", ha dicho, dando gracias a Ouattara por el pago de los pluses y su promesa de mejorar las condiciones de vida de los militares, gendarmes y policías.

Al concluir sus declaraciones, el sargento Fofana ha vuelto a presentar "todas sus excusas" al presidente, antes de proceder a realizar el saludo militar y estrecharle la mano.

Por su parte, Ouattara ha aplaudido "estas palabras de sabiduría y madurez", felicitando a los amotinados por su decisión "ya que Costa de Marfil atraviesa un periodo muy, muy, muy difícil".

"Os pido que esto no se repita. Que se acaben las manifestaciones que perturban la paz social, atemorizan a los marfileños y a aquellos que quieren venir a invertir en nuestro país", ha solicitado.

"Creo en la sinceridad de vuestra propuesta, en que hablaréis a todos vuestros camaradas para que actúen así, porque Costa de Marfil tiene el deseo de estar en paz y estabilidad", ha dicho, resaltando que "el Ejército es un elemento de estabilidad".

Cientos de soldados, principalmente antiguos rebeldes que combatieron en apoyo a Ouattara en la crisis postelectoral tras su victoria electoral en 2011 después de que el entonces mandatario, Laurent Gbagbo se negara a aceptar su derrota, se hicieron en enero con el control de Bouaké, la segunda ciudad más importante del país.

El motín se extendió rápidamente a otras ciudades del país, obligando al Gobierno a ceder a algunas de sus demandas, algunas de ellas de carácter económico.

En el plano económico, Ejecutivo y soldados amotinados pactaron el pago de una parte de la suma pendiente --un total de doce millones de francos (casi 18.300 euros)--.

En un primer pago, los militares recibieron algo menos de la mitad, cinco millones (cerca de 7.600 euros), mientras que a partir de entonces, cada mes recibirán un millón adicional (1.500 euros) hasta cumplir la deuda.

Un total de 8.500 soldados se iban a ver afectados por la entrega de esta prima que les fue prometida antes de la breve guerra civil de 2011.

Sin embargo, posteriormente pidió un aplazamiento al pago de otro tramo salarial, argumentando una mala situación económica debido principalmente a la caída de los precios del cacao.

Por el momento no está clara cuál será la recepción del acuerdo entre los amotinados, algunos de los cuales han asegurado no haber participado en las conversaciones, según ha informado la agencia británica de noticias Reuters.

"Esto no es lo que nuestra gente debía haber dicho", ha señalado uno de los líderes de los motines. "No discutimos renunciar al dinero. No sabemos lo que ha pasado allí (en las conversaciones), pero la gente no está contenta", ha remachado.

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